a CORUÑA | El presidente de la Diputación de A Coruña, Salvador Fernández Moreda, percibirá una retribución anual por ejercer ese cargo de 77.988,24 euros brutos, un sueldo equivalente al del vicepresidente de la Xunta, Anxo Quintana, quien cobra 78.283,35 euros. Eso es lo que aprobó ayer, con la abstención de los votos del PP, el pleno del organismo provincial, tras acordar mantener los salarios de sus miembros en relación al anterior mandato.
En total, la Diputación dedicará cada año, según explicó el portavoz socialista y presidente de la comisión de Economía, Antonio Lagares, un presupuesto de 1,13 millones de euros para retribuir a sus miembros.
Tras Moreda, el mayor salario será para el vicepresidente de la entidad provincial, cargo que ocupará el nacionalista, Pablo Villamar, quien percibirá 69.005,76 euros. Los presidentes de las nueve comisiones informativas percibirán 66.769,58 euros, mientras que los seis portavoces y diputados de los tres grupos políticos representados cobrarán 64.457,04 euros.
Para pagar a las 36 personas que forman parte del personal eventual se acordó, con la abstención de los populares, dedicar un montante total de 1,074 millones de euros.
Pero éstas no fueron las únicas propuestas a las que dio luz verde con la abstención popular. Los miembros del PP se mantuvieron al margen a la hora de votar sobre los representantes de la Diputación en diferentes intituciones como la Sociedad de Garantía Recíproca (Afigal), el Consello Galego de Transportes, el Parque Nacional Illas Atlánticas o en los consejos comarcales y patronatos para el desarrollo de las comarcas, entidades para las que no se ha propuesto a ningún diputado popular.
«Diálogo»
En el único órgano en el que se les ha dado entrada es en la Mesa de Contratación, un órgano que por primera vez contará con la oposición entre sus miembros al estar formada por un representante de cada grupo. Esta modificación fue destacada por la portavoz nacionalista, Rosana Pérez Fernández, quien indicó que el objetivo es dar «unha maior transparencia»a la institución provincial.
La delegación de las competencias de la presidencia en la junta de Gobierno, con la excepción de la compatibilidad del personal al servicio de la institución, también fue otro de los puntos aprobados en el pleno extraordinario de ayer.
La apertura al diálogo de los tres grupos que forman la institución provincial fue otra de las notas de la jornada. En este sentido, la portavoz del BNG destacó que «todos somos partidarios da participación e consenso de todos. (...) Imos tender a man a todos os grupos políticos para consensuar calquer asunto».
Y esa mano se la tomó el portavoz del PP, Adolfo Gacio. Aunque cuestionó la Ley Electoral que permite la formación de alianzas de Gobierno, lo que impide gobernar al grupo más votado, ofreció el apoyo de su grupo a los miembros del gobierno y explicó que «dende o PP imos facer unha oposición leal e constructiva coa elaboración de propostas de traballo para que os 94 concellos da provincia melloren os servizos, as infraestructuras e a xestión municipal». Por eso, pidió el abandono de las políticas clientelares y la puesta en marcha de una política inversora.
Pese a esa oferta de diálogo, Gacio tuvo un pequeño encontronazo con Fernández Moreda en relación a la utilidad de las Diputaciones. «Mentras as deputacións existan, temos que facelas eficientes», zanjó Moreda el amago de discusión.