Dar una, dos y tres veces

Juan María Capeáns Garrido
Juan Capeáns SANTIAGO

SANTIAGO

Análisis | La evolución del sector

09 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

?a programación del aeropuerto de Lavacolla ha vivido un intercambio de golpes propiciados por las exigencias del mercado en el que parece que ha salido beneficiado. La apuesta por las líneas de bajo coste está dando sus frutos, aunque la irrupción de Iberia en el segmento crea ciertas dudas. Dar primero. Santiago dio primero, y por lo que parece va a dar hasta dos, tres y cuatro veces antes de que reaccionen los aeropuertos que le rodean (A Coruña y Vigo). Su centralidad geográfica le ha convertido en la puerta por la que todos quieren entrar. La estrategia es clara: las compañías (todas) se promocionan en Santiago, y tras analizar la procedencia del pasaje buscan negocio en Alvedro y Peinador. Si hay... 2 Directo, mejor. Tras Madrid, los aeropuertos de Barcelona, Mallorca (con Air Berlin) y Londres (Stansted-Ryanair) son los principales distribuidores de tráfico hacia múltiples destinos. Los viajeros, ya sean de ocio o negocio, todavía no confían en las bajo coste para realizar vuelos con escalas y se limitan a viajar de punto a punto, algo que sí hacen con naturalidad a través de Barajas. Cuando los temores se superen y las programaciones sean más completas la gama de destinos se multiplicará, y sólo aquellos aeropuertos que estén en circuitos de bajo coste saldrán beneficiados (Santiago, Oporto y más tímidamente Oviedo en lo que respecta al noroeste). 3 La clave es Barcelona. A pesar de la gran apuesta de Iberia y AENA por Barajas, el futuro de Lavacolla también pasa por la capital catalana. El AVE a Madrid va se un duro competidor del avión, y El Prat será el gran centro distribuidor de la línea de bajo coste de Iberia. En este punto podría ser clave la llegada de Vueling a Santiago para volar a Barcelona a precios razonables. Las primeras gestiones están hechas, pero no fructifican.