SIN INTENCIÓN | O |
04 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.HAY SIN duda razones que justifican la elección de Lugrís Freire para que se le dedique el Día das Letras Galegas del próximo año. Pero también eran acertados los argumentos del Concello de Santiago y de entidades culturales de Arzúa -entre otros apoyos- en favor de Ánxel Casal. Y no debiera olvidarse a este político e intelectual nacionalista para próximas ediciones. Homenajear a Casal sería muy oportuno. Los escritores gallegos, hace 70 años, le tributaron ya un merecido reconocimiento por su ingente labor, de la que una celebrada frase de Castelao -«fixo máis que todos nós xuntos»- es suficientemente esclarecedora. Además, en estos inicios de siglo, honrarle con un Día das Letras supondría ofrecer ocasión propicia para que, en base a su producción, se reflexionase con diferentes perspectivas sobre qué es la literatura gallega y para qué sirve; pues no se trata sólo de cosa de escritores, descubridores de esencias y de estilos geniales, sino de un fenómeno muy complejo en el que intervienen numerosos factores, que a menudo se obvian. Todo eso, y más, hacen de este editor, y promotor de la mejor cultura del país, una figura con innegable atractivo e interés.