BITÁCORA | O |
03 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.EL CARTEL elaborado por la concejalía de Festexos para las fiestas de la Ascensión sólo me produce indiferencia. Santiago se merece algo más y celebraciones como la que comienza hoy deberían ser aprovechadas para potenciar una ciudad que no se vende -acaso no saben hacerlo-, más allá de las piedras de la catedral. Un programa cuyos cabezas de cartel son Jorge Drexler -omnipresente desde que ganó el oscar-, y Antonio Vega, por enésima vez resurgido de sus cenizas, es merecedor de una multa de la O.R.A por pasarse de tiempo. Ambos estuvieron en esta ciudad hace escasamente un año. Teniendo en cuenta esto, parece que algo hemos mejorado ya que ahora solo habrá que pagar por ver al primero. Si por esto hay que felicitar al Concello, triste razón para sacar pecho. Haciendo un repaso, me quedo con los festivales de hip-hop y rock. Por lo menos será algo diferente, lo cual tampoco es un sinónimo de calidad. La que quizá se busca abriendo las fiestas con un producto, con nombre de lagarto gaucho, por cortesía de las necesidades comerciales de una cadena de emisoras. Lástima, otra oportunidad perdida. Casi mejor dedicarse a instalar cámaras de tráfico que a organizar conciertos.