Gerardo Malla destaca el éxito de la comedia de William Nicholson Toni Cantó y Kiti Mánver completan el reparto de esta pieza que disecciona una separación
14 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.?l Principal abre la programación teatral al 2005 con La retirada de Moscú , una obra de William Nicholson, autor inglés de gran éxito y guionista de la película Gladiator y de otro filme, Tierras de penumbras, que, interpretado por Anthony Hopkins, estuvo también a punto de llevarse un oscar. El éxito de esta comedia en Londres y Nueva York, y desde el pasado mes de octubre en España en una versión de Nacho Artime dirigida por Luis Olmos, radica en que «es una obra que tiene, aparte del interés literario de su propia escritura, esa sabiduría que tienen las obras grandes de teatro: y es que está hecha pensando en los actores». Esta es la opinión de Gerardo Malla, uno de los tres miembros del reparto de este montaje teatral junto a Toni Cantó y Kiti Mánver. Porque la clave del teatro para este actor y director de Cuenca «no está ni en los escenógrafos, ni en los directores, ni en los luminoctécnicos, ni en los músicos, ni en toda esta gente tan necesaria. La clave no está ahí. Constituye un grupo de gente que hay que reunir, que el director debe controlar para que entre todos hagan un buen espectáculo, pero siempre al servicio de los actores». «Yo siempre que voy al teatro me ocurre el mismo fenómeno -añade Gerardo Malla- y es que si los actores me interesan me interesa la obra. Si los actores no me interesan inmediatamente Shakespeare empieza a parecerme que a lo mejor no escribía tan bien». Su compañera de reparto Kiti Mánver, se mostró encantada del buen funcionamiento de la obra porque, dijo, «tengo un éxito después de mucho tiempo». Para Toni Cantó, el secreto del éxito de La retirada de Moscú radica en que «su temática es muy cercana porque todos nos hemos separado alguna vez o vivido alguna separación de cerca, ya sea como padres o hijos. Y los mecanismos que se desencadenan en este tipo de situaciones a veces, desgraciadamente, parece que son universales».