Bugallo ve más defectos que virtudes a la opción del compostaje en Lousame

Sara Ares CORRESPONSAL | NOIA

SANTIAGO

La comisión que deberá decidir el sistema de eliminación de residuos visitó ayer las instalaciones El desplazamiento de los desechos y la dificultad para dar salida al abono orgánico preocupan al primer edil

09 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Concejales y técnicos del Concello de Santiago conocieron ayer el funcionamiento de la planta de fabricación de compost ubicada en Servia, en el municipio de Lousame. Tras el recorrido, el alcalde, Xosé Sánchez Bugallo, puso de manifiesto que en la balanza de su Ejecutivo pesan más los problemas que las ventajas de la adhesión al sistema de tratamiento de residuos de Serra do Barbanza. De sus declaraciones se pudo deducir que cada vez es mayor la distancia que separa a Santiago del modelo inspirado en el compostaje y menor la que les une a Sogama. Por un lado, Sánchez Bugallo hizo hincapié en que el volumen de basura que genera la capital gallega, unas doscientas toneladas diarias, obligaría a reformar las instalaciones de Servia. También implicaría, según el dirigente socialista, montar una planta de transferencia en Compostela y ampliar la flota municipal de camiones. En su análisis medioambiental, el mandatario objetó que el abono orgánico no tiene salida actualmente en Galicia y recordó el fracaso de experiencias como la de la planta ferrolana de Mougá. A nivel financiero, Bugallo incidió en que al canon por tratamiento de residuos habría que añadirle los costes de amortización del complejo de Servia y los del mantenimiento y transporte. En favor de Sogama, apuntó que dicha sociedad está dispuesta a correr con los gastos de construir una ecoplanta en Santiago y de transportar los desperdicios hasta Cerceda, servicios que, según dijo, no le ofertan Serra do Barbanza y su concesionaria Fomento de Construcciones y Contratas. En la visita participaron, en representación de la mancomunidad, los alcaldes de Brión y O Son. Éste último, Ramón Quintáns, destacó como algo excepcional que el complejo de Servia está capacitado para tratar lodos. A su vez, instó al gobierno compostelano a que reflexione con calma su decisión, ya que disponen de margen hasta enero del 2005.