Seis concejalas, cinco de ellas socialistas, asumirán responsabilidades de gestión en el Concello de Santiago
31 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Seis mujeres asumirán responsabilidades de gobierno los próximos cuatro años en el Concello de Santiago. Esta circunstancia permitirá, por fin, otorgarle papeles relevantes en la dinámica municipal, que con excepción de Encarna Otero, las había relegado a concejalías de escaso presupuesto y sin demasiadas estridencias. Lejos quedan los tiempos de Charo Santana, Esther Fontán, Silvia Manteiga o Delfa Losa, mujeres que fueron metiendo la cabecita en la vida política compostelana pero que no terminaron de cuajar. Sí dejó huella en la época de Xerardo Estévez la foniatra Clotilde Rodríguez Martul, que a pesar de no estar al frente de una cartera con peso ejerció como primera alcaldesa de Santiago en ausencia del ex regidor. También asumió ese papel en el último mandato Encarna Otero, que recibió como recompensa a su fidelidad en las negociaciones del pacto la concejalía del Casco Histórico, un departamento que le ha permitido recoger varios premios y forjar alguna que otra enemistad, sobre todo entre la hostelería. Mandar tiene esas cosas. Cinco más una El efecto «cremallera» de la candidatura socialista obliga ahora a Bugallo a repartir responsabilidades entre cinco mujeres, seis si la coalición PSOE-BNG sale adelante. Elvira Cienfuegos, número cuatro en la lista del Bloque, ya participó en los últimos suspiros del pasado gobierno y estaría encantada repitiendo en la cartera medioambiental y de mercados. La suya sería la concejalía verde -fue responsable de Adega en Compostela-, pero está por ver si su jefe, Néstor Rego, le cede la gestión en materia de residuos sólidos, uno de los puntos fuertes de su programa de gobierno, o si las negociaciones del pacto provoca más reajustes. En las filas socialistas, las dudas empiezan por las dos primeras mujeres de la lista. Teresa García-Sabell se hizo cargo en el último mandato de un descafeinado departamento de Cultura (el Auditorio era cosa de Manuel Portas) que escondía sin embargo el apetitoso caramelo de la Capitalidad Europea del 2000. Y Mercedes Rosón, la independiente que va en el número cinco, ejerció hasta ahora de subdirectora del área de Cultura de la Universidad y bien podría recoger el testigo. Es una de las apuestas del alcalde y no tendría mucho sentido que ahora quede relegada a una concejalía menor. Dos puestos más abajo aparece Marta Álvarez-Santullano. Licenciada en Derecho y con 27 años, es la más joven del equipo de gobierno, y en esa medida no sería extraño que trabajase en algún frente relacionado, aunque con toda seguridad los nacionalistas pujarán por seguir llevando las riendas de Mocidade. En posición más retrasada quedan Teresa Regúlez (número 9, administrativa del Parlamento) y Adelaida Negreira (número 11, enfermera) que son una incógnita. Podrían ocupar departamentos como Muller, Servicios Sociais (que la próxima semana abandona Mar Bernal), Fiestas o Centros Socioculturales. Pepe Baqueiro, que se hizo cargo en los últimos ocho años de este último departamento, podría estar preparando el traspaso de poderes.