MESTRE MATEO

La Voz

SANTIAGO

JESÚS TOMÉ MI CALLE

20 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

El Maestro Mateo debería tener una calle un poco más significativa, y no una cuyo nombre sea sustituido genéricamente por el de carretera de Noia. Además, desde que se construyó la parte sur del periférico esta avenida dejó de ser el principal acceso a la ciudad desde Vidán, y quedará completamente absorbido por el Ensanche una vez se construya la vía de alta capacidad (con peaje o sin él) de la que tanto se habla en las últimas semanas. Por esta circunstancia, siempre fue un lugar de escasa vida para los peatones. Sólo hay un poco de ambiente cuando se juntan treinta o cuarenta personas para coger los celtiñas, esos autobuses que ahora tienen un nombre tan raro. Desde allí siempre hubo buenas vistas del patatal en el que juegan al fútbol y al rugby los estudiantes, un complejo deportivo que, imagino, terminará cediendo al crecimiento del Campus Sur. Es precisamente esa frontera con la zona universitaria la que frenó la construcción en esa orilla, algo que agradecen los vecinos de los diez o doce edificios que se levantaron en los setenta en esa zona. Sólo falta que por allí se monte la Facultad de Medicina, tal como se habló en alguna ocasión, para que el Nuevo Ensanche de Conxo se llene de médicos y enfermeros. redac.santiago@lavoz.com