Una guía oficial da consejos para navegar seguro protegiendo el dinero y la reputación
08 oct 2016 . Actualizado a las 05:00 h.España tiene 30 millones de usuarios de Internet, 22 de los cuales navegan a diario con todo tipo de dispositivos, y 12 millones de hogares con conexión a la Red. A diario se descargan cuatro millones de aplicaciones. Sin embargo, solo uno de cada tres usuarios lee las condiciones legales y la política de privacidad y solo la mitad comprueba la seguridad de la web durante la navegación o compras. Como resultado hay dos millones de dispositivos infectados o controlados sin saberlo. Para promover un uso responsable y seguro de Internet, la Agencia de Protección de Datos y el Instituto de Ciberseguridad han editado una guía breve y práctica (se puede consultar en www.agpd.es y www.osi.es/guia-de-privacidad-y-seguridad-en-internet) con la intención de prevenir daños a la reputación y al patrimonio.
Este kit de supervivencia digital insiste en que el móvil es la mayor base de datos personal (imágenes, documentos, contactos, datos personales y financieros), por lo que es preciso bloquear la pantalla, cifrar la información sensible, instalar herramientas de localización, bloqueo y borrado del termina y un buen antivirus y realizar copias de seguridad. Para proteger la información bancaria, hay que usar siempre mensajerías con cifrado, no abrir ni agregar mensajes de contactos desconocidos, no hacer clic en vínculos que no se sabe a dónde redirigen ni contestar mensajes que solicitan información privada o financiera.
También se advierte de que las pulseras y relojes que miden parámetros biológicos pueden publicitar datos de ubicación, personales y de hábitos a través de la conexión de bluetooth.
En el caso de los menores, se recomienda, además de consultar varios manuales, conocer las amistades y aplicaciones que frecuentan, marcar reglas y límites por edad y madurez y usar herramientas de control parental.
Blindar el correo electrónico con contraseñas fuertes
La seguridad es especialmente importante con el correo electrónico. El acceso de un intruso puede causar robo de datos sensibles, pérdida de documentación clave o secuestro de la cuenta para fraudes, delitos o ataques a la propia reputación. El acceso es fácil si la cuenta es pública y la clave poco segura. Se aconseja una contraseña «robusta», usar servicio con verificación de dos pasos con código, poner contraseña a archivos privados y nunca abrir correos sospechosos.