Juventud

Sara Carreira Piñeiro
Sara Carreira SIN MANDO

OCIO@

Vivimos en la sociedad soñada por Peter Pan, donde la gente no se hace mayor porque no quiere. Se somete a dietas, implantes y reconstrucciones (de pelo a trasero) mientras viste como si fuese a la biblioteca a estudiar aunque esté cerca de la jubilación. Cualquier cosa para seguir abrazados a una juventud que promete vida eterna. Por eso triunfa Pokemon Go.

Dice el doctor Mandianes que el juego suple la falta de aventura que tienen los jóvenes -léase personas menores... ¡de 35 años!- urbanos. No dudo que el antropólogo acierte, pero lo veo muy optimista. Me da en la nariz que la cosa es más seria. Que una chica de 20 años se emocione a la caza de Squirtle parece normal: creció viéndolo en la tele y tiene el verano para vaguear. Pero hacerlo dos décadas después... ¿no encuentra un entretenimiento que le llene más? El riesgo de nuestro photoshop mental es el mismo que el fotográfico: quedas tan bien que acabas creyendo que todavía eres esa chica monísima que ves en Facebook.

Además, hay en ese afán de cazar pokémons un algo compulsivo: «¡Ya voy en el nivel 10!» «¡Ya tengo 45!», dicen, y te dan ganas de contestar «pues fíjate, todavía no tienes tantos pokémons como años».

Hacerse mayor es un rollo, trabajar todos los días y pagar la hipoteca es un rollo. Es mucho mejor vivir en el País de Nunca Jamás, aunque el rollo es que no exista.