Nuevos retrasos en las estaciones gallegas y transbordos por autobús tras la avería ferroviaria en Ourense
SANTIAGO
El miércoles se vieron afectados al menos 15 trenes por una incidencia en O Irixo: «Parece que estamos escapando de la guerra, todos se empujan». La reparación definitiva está prevista para esta noche y Adif espera que mañana quede normalizada la circulación
09 jul 2026 . Actualizado a las 16:51 h.Los problemas en los trenes de Galicia se multiplican y a las recientes incidencias se añadió el miércoles una nueva en la línea de altas prestaciones que une Ourense y Santiago. Se registró un problema en la catenaria a la altura de la localidad ourensana de O Irixo sobre las diez de la mañana que desencadenó un efecto dominó con retrasos generalizados y cancelaciones en los trenes durante todo el día, que afectaron a centenares de viajeros. En especial, vieron alterados sus planes los pasajeros con rutas previstas entre Galicia y Madrid, además de que trayectos dentro de la comunidad fueron suprimidos a medida que se acumulaban las horas sin soluciones.
Este jueves la jornada arrancaba de forma similar, dado que la circulación se realiza en vía única entre Ourense y O Irixo y en vía doble entre O Irixo y Santiago. Los trabajos para reparar la incidencia ferroviaria registrada ayer en O Irixo que afectó a la electrificación podrán provocar a lo largo de la jornada retrasos en la circulación en el tramo Ourense y Santiago. De este modo, los trenes AVE, Avlo, Alvia, Avant y Regionales pueden registrar demoras de 20 minutos al paso por el punto afectado.
Así, quedó patente en el tren que debía partir a las 05.47 horas de Santiago rumbo a la estación madrileña de Chamartín, adonde debía llegar a las 08.56 horas, salió de la estación compostelana con 80 minutos de retraso. Desde Adif aclaran que este tren circuló además a menos velocidad al ir detrás de una exploradora que iba comprobando cómo estaba el trayecto. Además, los pasajeros de dos trenes de media distancia fueron finalmente trasladados por carretera. Se trata del tren que partía de la estación de Santiago a las 06.23 horas rumbo a Ourense y el que salía de la ciudad de As Burgas a las 06.40 horas con dirección Compostela.
Adif ha explicado que tras la incidencia en la catenaria que provocó la avería en el pantógrafo de un tren Avlo, en la madrugada de este jueves se ha conseguido retirar el tren averiado para posteriormente poder acceder a la infraestructura dañada. Debido a la necesidad de mantener la circulación de los últimos trenes comerciales procedentes de Madrid, los trabajos de reparación tuvieron que realizarse durante toda la noche. Una vez retirado el tren averiado, fue necesario restituir temporalmente la tensión en una de las vías para permitir el paso de los últimos servicios y volver a cortarla posteriormente para continuar con las reparaciones. Sin embargo, la complejidad técnica de la avería ha impedido completar al 100 % los trabajos de reparación durante la noche. La reparación definitiva, centrada en un desvío de catenaria, está prevista para esta noche, cuando finalicen de nuevo las circulaciones. Así, Adif espera que la circulación pueda quedar normalizada desde el inicio del servicio de mañana, viernes 10 de julio.
La estación de tren de Ourense ha ido recuperando la normalidad tras el caos del miércoles. Los primeros trenes Avant que realizan el servicio entre la ciudad de As Burgas y la capital gallega no se pudieron completar por tren, por lo que se habilitaron autobuses para trasladar a los pasajeros que tenían billete. Esto ocurrió con los cuatro primeros recorridos de este jueves, 9 de julio.
En cuando a la alta velocidad entre Ourense y Madrid, desde Renfe aseguran que los trenes están circulando, si bien la normalidad en el servicio aún no es completa y los convoyes están saliendo de la capital con demoras. Un Avlo que debía salir de la ciudad a las 11.27 con destino a la capital de España ha realizado su salida con veinte minutos de retraso. Tampoco ha sido puntual el AVE que tenía prevista su salida a las 12.25 horas, ya que los viajeros han emprendido la ruta con 19 minutos de retraso.
Una de las primeras afectadas por esta situación este jueves fue Rebeca Recio, una pasajera del Avant 09071 A Coruña-Ourense, aclara que, en principio, iban a partir de Santiago en tren sobre las 08.16 horas, pero, finalmente, este trayecto desde Compostela también se cubrió por autobús. El ADIF aclaraba ayer que todo se debió a una incidencia de la catenaria o del pantógrafo que provocó daños en trenes Avlo y Avant. Esta mañana aún no había previsión de restablecimiento. Se avanza que varios trenes seguirán circulando en el tramo afectado por vía única, lo que provoca los retrasos. «Se sigue trabajando en ello», inciden desde Adif.
Ayer, las estimaciones de trenes afectados ascendieron a unos 15 servicios. Desde la empresa ferroviaria declararon ser conscientes de los «retrasos considerables» que afectaron al pasaje y sus consecuencias: desde perder vuelos a no llegar a tiempo a festivales de música para ver al grupo de toda una vida. Este tipo de incidencias, según aclararon fuentes del ADIF, son «complejas» porque obligan a cortar la tensión e incluso las vías para proceder a la reparación y recomposición de la catenaria, unido a que implica la retirada del tren inicialmente accidentado.
Por su parte, Renfe achacó lo sucedido a «una catenaria defectuosa que provocó falta de tensión en toda la circulación ferroviaria». Añadieron que se vieron afectados tantos trenes entre Madrid y Galicia porque la mayoría pasan por la zona afectada, salvo aquellos que «nacen y mueren en Ourense». Ante lo sucedido, Renfe habilitó cambios y devoluciones gratuitos. «Intentamos facilitar la movilidad de todos», remarcaron.
La situación más complicada se vivió en la estación de tren de Ourense en un miércoles convertido en auténtica jornada de caos y desesperación. En un día en el que los termómetros rozaban los 40 grados en el exterior, el ambiente dentro de la terminal se volvió insoportable para los pasajeros, debido a que las puertas de acceso permanecieron abiertas constantemente, anulando el efecto del sistema de climatización.
Ante el riesgo de deshidratación por las largas horas de espera, los propios responsables de la estación tuvieron que solicitar el auxilio de la Cruz Roja, cuyos voluntarios acudieron para repartir agua entre los afectados, entre los que se encontraban niños y personas de avanzada edad. «Llevamos ocho horas esperando. Nos han tenido tres horas de pie en el andén de Santiago antes de meternos en un autobús hacia Ourense. Aquí dentro el calor es tremendo y solo nos han dado botellas de agua que están calientes», relataba con indignación Mariam, una pasajera que viajaba desde Vigo con destino a Extremadura. Por su parte, Begoña, otra de las afectadas que intentaba llegar a Ciudad Rodrigo, lamentaba la falta de alternativas: «Desde la una de la tarde ando tirada. Esto es insoportable».
«Es un caos, hay gente en la cafetería y la sala de espera tirada en el suelo»
Pero, desde ayer los testimonios de pasajeros afectados se suceden en varias estaciones gallegas. Leticia Castro es una de las pasajeras del tren AVLO Vigo-Madrid Chamartín. Subió en Vilagarcía a las 10.20 horas y tenía que llegar a las 14:15 a Madrid, algo que no ha conseguido a causa de la incidencia. A las 13.22 aún estaba en Santiago haciendo cola para subir a uno de los buses que le llevarán a Ourense.
Rememora que a la llegada del tren a Santiago el miércoles por la mañana, estuvieron parados un rato y se emitió un aviso de incidencia que derivó en el desalojo del tren. «Hay muy poca información, pero hace un rato nos avisaron de que podríamos usar autobuses hasta Ourense y de ahí coger el tren a Madrid», detalló este mediodía. Tras verse obligada a bajar de su vagón en Compostela, permaneció en el andén hasta que cogió el bus dirección Ourense. «En la parte de cafetería y la sala de espera la gente está tirada por el suelo, es un caos», explicó. Remarca también que desde la empresa ferroviaria no les dieron bebida ni comida y critica que «ni los propios encargados de Renfe que estaban en las vías se enteraron de mucho».
A las 13.30 horas logró subir a los buses —unos cuatro para todo el pasaje—, aunque con cierta confusión sobre si subía al correcto al juntarse este transporte con el habilitado temporalmente para cubrir el trayecto A Coruña-Santiago por la interrupción del tráfico en la ciudad herculina durante unos 15 días.
Castro viaja a la capital de España para ver un concierto de Foo Fighters en el festival Mad Cool a las 22.00 horas y esperaba llegar, aunque evidentemente a una hora más tardía de la que tenía inicialmente prevista. A su alrededor asegura que reinaba cierto nerviosismo, sobre todo de gente que ve que con el paso de las horas cada vez se complica más que puedan coger aviones que tenían programados desde Madrid. Otros pasajeros enfadados dirigieron sus quejas a los interventores y el personal de las vías, según contaba.
«Pienso reclamar la devolución del billete, nos subimos al bus pero no tenemos ninguna información de hora de llegada a Ourense ni de cuándo saldrá el tren para Madrid», sentencia. A las 17.00 horas de esta tarde, la gallega aún no subió al tren que debe llevarle desde Ourense hasta la capital de España y denuncia un «embotellamiento» en la estación ourensana, ya que se han juntado los pasajeros gallegos afectados por la incidencia en la catenaria junto los que van a Alicante y otros destinos.
«Hay niños pequeños, gente mayor que se marea...estamos en la zona de antes de pasar el control de equipajes y el andén está vacío, no nos dejan pasar. Llamé a la policía local de Ourense tres veces pero no obtuve respuesta, estamos saturados», reconocía con pesimismo. A su vez, los avisos de los empleados de Renfe alega que no se escuchan porque no se usa la megafonía.
Joaquín Fernández es otro de los pasajeros afectados. Cogió un tren ayer por la mañana en la estación de Chamartín con destino Vilagarcía de Arousa y a las 17.00 horas aún no había llegado a su destino, sino que estaba «atrapado» en la estación de Ourense. Inició el trayecto a las 11.17 horas y debía llegar a su destino final pasadas las 14.30, pero no se cumplieron sus planes. «Estamos en Ourense y aún sin comer», protestaba.
«Parece que estamos escapando de la guerra, no hay control en la estación de Ourense, todo el mundo empuja y no hay ni un guardia de seguridad. Los conductores de autobuses no saben nada, una persona que está informando tampoco sabe nada de lo que pasa...es un desastre de organización», decía.
Otra de las afectadas por los retrasos derivados de la incidencia en la catenaria afirmaba en la estación de Ourense que estaba buscando soluciones para llegar a la capital cuanto antes. Tenía que haber subido al tren de las 12.30 horas de ayer con destino a Madrid, de donde parte el avión que la llevará de regreso a su casa, en Estados Unidos. Aunque contaba con llegar al vuelo, tuvo que cancelar los planes que tenía previstos para la jornada. «Está claro que vamos a retrasarnos mucho, así que toca cancelar algunas de las actividades que teníamos a ver si podemos recuperar algo de dinero de las reservas», explicaba. Una pareja, tras escuchar la noticia de la incidencia en la radio, se dirigió a la estación a pesar de que su tren no salía hasta cuatro horas más tarde. «La verdad es que nos quedamos más tranquilos estando aquí», afirmaba la pareja, que quería poder disponer de toda la información posible sobre su viaje ante el descontrol generado por este tipo de incidentes. Entre los pasajeros, la sensación general era la del descontento por las soluciones ofrecidas por la compañía. Para los viajes retrasados se estaban poniendo a disposición de los usuarios varios autobuses para realizar el trayecto, pero quedaba la duda del resto de trenes del día.
Pablo Estévez era uno de los ourensanos que iba a bordo del Avlo que tenía prevista la salida de Ourense a las 9.15 horas y que se quedó parado a la altura del concello de O Irixo: «El tren ya se retrasó media hora. Arrancó, circulamos quince minutos y se paró. Este pasajero explicó que estuvieron detenidos tres horas, sin aire acondicionado y sin luz, hasta que llegó otro tren para llevarlos a Santiago. Allí llegaron a las 13.30 horas. «Es una vergüenza», lamentaba.
La Xunta solicita explicaciones a Renfe
Desde la Xunta se han solicitado explicaciones a Renfe tras la interrupción de la circulación ferroviaria en O Irixo y reclaman al gobierno central que garantice los servicios y conexiones que necesita la ciudadanía gallega. Desde el gobierno gallego, destacan que les ha llegado información de usuarios afectados que necesitaron agua ante la ausencia de aire acondicionado. «Se trata de una nueva interrupción que afecta a los desplazamientos, por lo que exigimos al ejecutivo estatal explicaciones e información puntual sobre las causas de la incidencia», subrayan.
El conselleiro de Presidencia, Justicia y Deportes, Diego Calvo, consideró «inaudita» la situación con «constantes atrasos, paralizaciones y cortes en las comunicaciones entre Galicia y Madrid por alta velocidad». Lamentó a su vez que «prácticamente todas las semanas se registra alguna incidencia» y calificó de «inaceptable» la frecuencia de estas incidencias, que a su parecer pueden aumentar la «desconfianza» de los usuarios en este medio de transporte.