Ciberjaya, el «Silicon Valley» asiático

Agencias

OCIO@

A las afueras de Kuala Lumpur se levanta la primera urbe inteligente de Asia.

23 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

Donde hace menos de diez años se levantaba un espeso palmeral hoy se erige Ciberjaya, la primera urbe en la que las nuevas tecnologías acaparan todo el protagonismo. Es una urbe enteramente nueva de casi tres mil hectáreas que nació oficialmente en 1997 de la mano del anterior primer ministro, Mahathir Mohamad. Ciberjaya forma, junto con la colindante Putrajaya, la nueva capital administrativa de Malasia, parte integrante del llamado Supercorredor Multimedia. El MSC es una iniciativa gubernamental que tiene como objetivo principal conectar todo tipo de instalaciones de nueva generación. Así, las Torres Petronas de Kuala Lumpur , la ultramoderna torre de comunicaciones de esta capital, Cyberjaya, Putrajaya y el nuevo aeropuerto internacional están interconectados para así facilitar las comunicaciones y atraer a las grandes multinacionales para que instalen sus bases en la ciberciudad. Las fases del proyecto La primera fase del proyecto, que cubría el período 1996-2003, ha concluido con la instalación de una red de conexión a Internet de 2,5 gigabytes por segundo que interconecta las áreas claves del corredor. El número de empresas se ha elevado mucho en la última década. Y que establecerse en Ciberjaya puede ser muy ventajoso gracias a los suculentos incentivos que ofrece el Gobierno, como exención de impuestos los cinco primeros años. La condición es que las empresas deben cumplir el denominado «MSC status», es decir, dedicar su actividad en gran parte a la tecnología de la información; y un ejemplo es la Universidad Multimedia . Esta universidad, que cuenta con un profesorado cosmopolita llegado de todos los rincones del planeta, pretende proveer de trabajadores a las compañías del MSC y, al mismo tiempo, ser su centro de investigación. La segunda fase para la culminación de esta inimaginable urbe inteligente cubre el periodo 2004-10, y el objetivo es extender el MSC para que se integre en una red de corredores conectados a las ciudades más modernas del mundo. Aun así, el objetivo último y más ambicioso es transformar Malasia en una economía basada en el conocimiento, algo para lo que se tendrá que esperar hasta el 2010, según los artífices del magno proyecto.