Maruja Cacabelos: «As cebolas de Sanxenxo son suaves e non fan chorar tanto como outras»
SANXENXO
Maruja de Gondariño, que tuvo puesto en la plaza, es Cebola de Ouro 2025
28 ago 2025 . Actualizado a las 10:14 h.Maruja Cacabelos, Maruja de Gondariño para sus vecinos, trabajó durante muchos años vendiendo productos del campo en la plaza de Sanxenxo. Durante más de veinte años fue una de las personas con las que siempre se podía contar en el concurso de ristras y figuras que se organiza con motivo de la Feira da Cebola. Ahora, a sus 75 años, Maruja de Gondariño recibirá el reconocimiento público de la corporación local y de sus vecinos.
La agasajada recibió la noticia con mucha alegría y gratitud. Recuerda: «Eu levo participando dende o segundo ano que se formou a Feira da Cebola teño un premio, que é un hórreo de prata, da súa segunda edición en 1984». Este galardón fue el primero de muchos, porque a lo largo de los años su nombre se convirtió en habitual entre los premiados. «Teño anos de ter dous premios, un da restra e outro da figura», incide.
Para Maruja de Gondariño la entrega de la Cebola de Ouro merece ser mucho más que un discurso y un acto oficial. Ella volverá a poner de su parte con una representación artística, para el concurso de diseños elaborado con cebollas. Eso sí, por ahora lo guarda en secreto y lo desvelará el día del festejo, el 4 de septiembre. «É sorpresa, porque eu son das que non digo o que fago ata que o presento», matiza.
En su opinión, la celebración de un evento de exaltación de este producto agrícola es especialmente certera. «Aquí na nosa zona as cebola, non sei se é polo clima ou polo terreo, son doces e moi boas, mellores que as de ningún sitio. Son suaves é dicir, non fan chorar tanto como as outras», resalta.
Maruja de Gondariño explica que ella tuvo frutería en el mercado de Sanxenxo y «sempre plantabamos moitas para non ter que comprar durante o ano para poder vender. Aproveitaba de ir para vender no día da feira e de paso xa tiñamos para todo o ano».
De esta forma, llegó a tener unas dos o tres fincas plantadas con cebollas en su Gondariño natal, «ao redor da casa».
Precisa esta sanxenxina que «a cebola dáse moi ben», pero añade que «agora, duns anos para acá, non sei que lle ataca que se estropean máis». Quizás pueda ser por el clima, pero ella sostiene que en Sanxenxo «o clima témolo bo» y que la cebolla «quere humidade e calor».
Añade esta vecina: «Nós sempre plantábamos de todo, temos invernadoiro e cultivábamos de todo, cantidade de tomate, pemento de Padrón, pemento morrón, verduras, de todo». Maruja de Gondariño señala que siempre tuvo frutería de en la plaza de abastos de Sanxenxo y que todavía hoy cree que los productos de la tierra en este municipio rivalizan con los del mar por su excelente calidad. «Á xente dígolles que compren cebolas de aquí polo sabor que ten e o suave que é».
Lamenta que en el rural se esté abandonando el campo porque «cada vez plántase menos e a xente nova vai deixando». Eso sí, por ella no será. Estará en la Praza do Mar con sus cebollas como siempre.