El edificio donde ocurrió el accidente está en fase de derribo porque la estructura quedó muy dañada en el suceso
10 sep 2025 . Actualizado a las 20:20 h.El hombre de 85 años y vecino de Marín que resultó herido tras la deflagración este martes de una bombona de butano en la calle Méndez Núñez falleció este miércoles por la tarde como consecuencia de las graves quemaduras que obligaron a su traslado de urgencia al Chuac, en A Coruña.
En el accidente resultó herida una segunda persona, con problemas auditivos por el impacto del ruido de la deflagración y que fue dada de alta, según informó el Ayuntamiento marinense.
Por otra parte, máquinas y obreros comenzaron este miércoles por la mañana el derribo de la casa seriamente dañada por la deflagración de la bombona de butano en esta céntrica calle. Se trata de una intervención de urgencia, por parte del Concello, ante el riesgo de que el edificio colapsase y cayese sobre la calle causando múltiples problemas.
El inmueble donde ocurrió el accidente es una casa antigua compuesta por bajo, primer piso y ático. La fachada sufrió la fuerza de la deflagración, llegando a aparecer grietas considerables. Por esta razón el Concello marinense optó por su apuntalamiento el propio día del siniestro para evitar su derrumbe imprevisto. Ahora, se está procediendo a la retirada de las piedras que lo componen para evitarse problemas.
Asimismo y mientras no quede toda la parcela liberada de escombros, el Concello de Marín mantendrá cerrada parte de la acera de este tramo de la calle Méndez Núñez, muy próximo a la confluencia con la calle Concepción Arenal, permitiendo el tránsito de vehículos por la calzada.
Este trágico suceso ocurrió en torno a las 13.45 horas del martes cuando la deflagración de una bombona de butano, según explicó el Concello, causó las heridas a la única persona que se encontraba en su interior, que fue trasladado a Pontevedra y después hasta A Coruña; además de dejar muy maltrecha la estructura del edificio.
Además de cristales y otros objetos, la ventana del bajo salió despedida, como consecuencia de la fuerza de la onda expansiva, cruzando la calle y destrozando la señal de la frutería de enfrente, acabando por entrar en el establecimiento comercial, que estaba abierto en ese momento.