16 mar 2014 . Actualizado a las 07:00 h.
La mayoría de los restos mortales enterrados en el viejo cementerio fueron trasladados al nuevo a partir de 1961, pero algunos se quedaron, o eso parece, para siempre. Aunque no abundan, aún es posible encontrar algún nicho cerrado con su correspondiente lápida con la identidad de la persona que descansa en él. El de la imagen es de una mujer de la parroquia de Barro fallecida en el año 1945. Foto Marcos Creo