España ya ha activado los controles a los viajeros italianos en puertos y aeropuertos

María Eugenia Alonso COLPISA

ESPAÑA

REUTERS

El país transalpino rechazó el ultimátum de Moncloa advirtiendo de que se adoptarían «medidas proporcionales» si no retiraban los suyos a los españoles

08 ago 2026 . Actualizado a las 23:24 h.

La Policía Nacional ya pide el pasaporte a los viajeros procedentes de Italia e, incluso, a pie de pista en las llegadas de los aviones.  Lo hace tras haber restablecido el Gobierno  los controles en las fronteras interiores de puertos y aeropuertos para los viajeros procedentes de Italia, en respuesta a la situación migratoria que atraviesa el país transalpino y en plena escalada diplomática entre Madrid y Roma.

El Ejecutivo no ha querido esperar hasta el lunes, como había establecido inicialmente, para adoptar las «medidas proporcionales» con las que amenazó este viernes al Ejecutivo de Giorgia Meloni si no ponía fin a los controles que se hacen allí a los pasajeros que llegan desde España. Una decisión que las autoridades italianas adoptaron tras la llegada masiva el pasado día 30 de julio de inmigrantes a Ceuta procedentes de Marruecos y que dejaron claro tras el ultimátum de Moncloa que no tienen intención de reconsiderar al menos hasta el 15 de agosto.

Los controles, según confirmó Moncloa en un comunicado, se mantendrán hasta el 7 de septiembre, aunque el Gobierno de Pedro Sánchez podrá modificar este plazo si cambian las circunstancias que han motivado la decisión. Consistirán en el control de identidad y nacionalidad de los viajeros y, en caso de nacionales de terceros estados, de su visado con permiso de residencia y se practicarán «de manera aleatoria».

El Gobierno español movía ficha esta misma mañana y remitía un comunicado elevando el tono contra Italia y alertando de que la reintroducción de los controles afecta «a la movilidad de miles de pasajeros» y genera «inseguridad jurídica» en pleno periodo estival y destaca que de adoptó «sin aviso previo, de forma unilateral, y con argumentos espurios que no se ajustan ni al Código de Fronteras Schengen ni a la verdad». Desde Moncloa se advertía además de que ninguno de los migrantes que accedieron de forma irregular a Ceuta la semana pasada pudo ni puede entrar libremente al espacio Schengen porque la ciudad autónoma tiene un régimen especial, Además de que la «práctica totalidad de ellos», como incidió el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, el martes, en su última comparecencia, ya han retornado a Marruecos.

Moncloa tiró también de datos para poner a Italia frente al espejo porque, según Frontex, es el estado miembro que «más cruces irregulares ha registrado en los últimos años», con cifras que han llegado a duplicar las de España, y que desde el año 2022, la nación transalpina no cumple el Reglamento de Dublín, generando una carga adicional de la presión migratoria al resto de socios comunitarios. A pesar de ello, el Gobierno quiso recalcar en el texto enviado que «España nunca ha introducido controles» a sus ciudadanos y que «siempre se ha mostrado solidaria» con la nación transalpina, acogiendo parte de los migrantes que llegaron a Lampedusa en 2023 y abriendo sus puertos de forma recurrente a migrantes que son rescatados en la ruta del Mediterráneo central.

Por todo ello, el Ejecutivo de Sánchez, quien este viernes ha mantenido por videoconferencia una reunión de coordinación con cuatro de sus ministros y el número dos de Exteriores para analizar la situación de Ceuta, incidía en que la medida adoptada por Italia es «injusta, contraria a los intereses de la Unión Europea y discriminatoria para la población española». Aunque confiaba en que «el europeísmo, el sentido común y la buena fe» se impusiese e Italia diese marcha atrás en su decisión.

Temor a una nueva entrada masiva en Ceuta

Nada más lejos de la realidad. El Gobierno de Meloni no solo respondió que no van a aceptar «ultimátums ni imposiciones del exterior» sino que confirmó que no van a cambiar nada, al menos, hasta el 15 de agosto, fecha sobre la que planea en redes una nueva entrada de inmigrantes en Ceuta. «Solo cuando tengamos la certeza de que no hay riesgos de seguridad y de terrorismo y de que no habrá una nueva oleada y de que no haya migrantes irregulares que se dirijan a territorio europeo, nos plantearemos revisar las decisiones que hemos tomado hasta ahora», aseguran desde el Ejecutivo italiano.

Para intentar conciliar posturas, las autoridades del país transalpino afirmaron que este tipo de controles fronterizos extraordinarios ya se han usado en otras ocasiones, como por ejemplo con Eslovenia o «por parte de otros estados europeos hacia Italia o hacia la propia España». Y añadieron que, cuando las circunstancias actuales dejen de existir, seguirán manteniendo un «diálogo constructivo» con Madrid.