Voluntarios en la cuestación de la AECC en Pontevedra: «Lo que vemos es que mucha gente ya no lleva dinero en efectivo»
PONTEVEDRA
La Asociación Española Contra el Cáncer pone el acento en la ciencia en su recaudación anual. En una de las mesas se invitaba a los ciudadanos a opinar sobre prevención, diagnóstico temprano o terapias avanzadas
08 may 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Mesas petitorias para recaudar fondos y una mesa de ciencia. Fue la intendencia que este jueves desplegó la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) en la ciudad de Pontevedra gracias a la implicación de más de 250 personas entre voluntarios, colaboradores y personal. Fue una jornada de mañana y tarde en la que se puso el acento en la contribución de esos fondos para la investigación del cáncer. El objetivo, recordaba en la mesa de la calle Fray Juan de Navarrete Lorena Alonso, coordinadora de voluntariado, es conseguir un 70 % de supervivencia en el año 2030. «Queremos hacer llegar a la población toda la inversión que la asociación hace en investigación del cáncer, de ahí la campaña Conectando vidas y el documental que se hizo en el Hospital Universitario 12 de Octubre con investigadores que financia en parte la asociación», explica Lorena Alonso.
A su lado está Carmen Abeledo, que fue enfermera de profesión y presidenta de la AECC en Pontevedra, pero que este jueves participa en la mesa de ciencia «como una voluntaria más». A quien se para a dar un donativo le ofrece participar en una pizarra colectiva donde la gente de a pie va dejando su opinión acerca del papel que juega la prevención, el diagnóstico temprano o las terapias avanzadas.
Alimentación, no fumar o un sueño reparador son tres respuestas que a las once de la mañana ya figuran en la pizarra. Respecto al diagnóstico temprano, hubo quien escribió en la tarjeta que «salva vidas» o que «mejora la supervivencia». Las terapias avanzadas son otra pata en esa especie de juego. Ahí salen aportaciones como inmunoterapia o la terapia de células CAR-T. Y es que, como dice Lorena Alonso, la investigación es lo que hace avanzar en los tratamientos y en una posible cura del cáncer. «La gente lo asocia menos con la asociación porque los servicios están en boca de todos, es lo más palpable», apunta la coordinadora de voluntariado.
En las mesas petitorias y por la calle las mujeres con peto verde son una inmensa mayoría. Es lo normal porque ellas ganan de calle a los hombres en las labores de voluntariado en la AECC. «Es lógico porque la gran mayoría de los voluntarios siguen siendo mujeres. Muchas de ellas estaban relacionadas con el ámbito sanitario y otras desempeñaron el papel de cuidadoras, que sigue recayendo en ellas», expone Lorena Alonso.
Pero este jueves también hay alumnos de centros escolares y miembros de asociaciones como Amencer-Aspace. Ahí están incombustibles Rosa Blanco o Julio Arosa. Entre los estudiantes un grupo de 1.º del diploma de bachillerato del SEK-Atlántico de Poio comenta en el cruce de García Camba con Daniel de la Sota que repiten la experiencia del año pasado. «Lo que vemos es que mucha gente ya no lleva dinero en efectivo», señala Mauro, que está acompañado de Matilda, Alba, Pétula, Claudia o Ainara. «Hay mucha gente y muchas mesas y te encuentras con personas que ya donaron». Apuntan que también se puede aportar vía Bizum una cantidad fija de 3 o 5 euros. Para ello enseñan una tarjeta con un código de barras.
En la zona de la Audiencia Provincial están Mari Luz Carballal y Cristina Luginick. La primera, aunque cede el protagonismo a Cristina, lleva más de treinta años colaborando como voluntaria en las cuestaciones de la AECC. En su hucha llevan más monedas que billetes, dice Cristina. «Vivimos en esta zona y nos conocen. Muchos son vecinos y aportan», aunque coinciden con los chavales en que mucha gente no lleva efectivo encima.