Un premio que no detiene la vida: Elna sigue levantando la persiana cada día
PONTEVEDRA
La marinense fue una de las agraciadas con el primer premio del Niño
11 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.La suerte volvió a llamar a las puertas de Marín este enero. Cien boletos del primer premio de la Lotería del Niño dejaron en el municipio una lluvia de 200.000 euros por décimo, un golpe de fortuna que, lejos de los tópicos, se vive entre la emoción íntima y la reflexión pausada. Porque cuando el azar irrumpe así en la vida cotidiana, la alegría es inmediata, pero las decisiones llegan después.
Elna González lo sabe bien. Hace menos de una semana lloraba de felicidad junto a su marido, Antonio, con un décimo premiado entre las manos. Él lo había comprado a última hora, casi por intuición. Quedaban solo dos números, pero el 3 le llamó la atención. Antonio nació un día 13 y siempre busca esa terminación. Su corazonada no falló. Al día siguiente, la pareja celebraba el premio junto a Peregrina y Alejandro, los gerentes de la administración La Tica, epicentro de la fortuna marinense.
Pasados los primeros días, la euforia se ha transformado en serenidad. «Ya empezamos a creérnoslo», confiesa Elna. El proceso de decidir qué hacer con el dinero fue rápido y, sobre todo, familiar. «Nos quedamos una parte y repartimos con nuestros hijos, Antón y Leti. Así pueden liquidar los créditos del coche», explica. Para ellos, el premio es un alivio, no una revolución. «La vida está muy cara. Esto nos permitirá vivir sin tanta preocupación por lo que hay que pagar mañana, pero no te quita de seguir trabajando igual».
Y en su caso, trabajar significa seguir levantando cada mañana la persiana de su tienda de ropa, El Armario de Alia. «Ser autónoma es muy fastidiado», admite con una mezcla de humor y resignación. El premio no cambia su rutina, pero sí le da un colchón que hasta ahora no tenía para tapar esos agujeros que todos recordamos cuando la suerte llama a la puerta.
Pensar antes de actuar
Desde el sector financiero, la recomendación es clara: calma. Alberto González, economista y asesor financiero en Pontevedra, insiste en que la clave está en no dejarse llevar por la prisa. «Lo primero es definir qué se va a hacer con el dinero: si se reparte o si se guarda; cuánto se quiere gastar al momento y cuánto se prefiere ahorrar. Una vez eso está claro, se actúa. No hay que correr a cobrar el premio». A partir de ahí, el siguiente paso es saber cómo hacerlo. «Depende de cómo lo cobremos nos podemos ahorrar un montón de dinero en impuestos», advierte el asesor.
González desmonta uno de los impulsos más habituales entre los premiados: cancelar la hipoteca. «Eso es lo primero que hace la gente y no se debería hacer casi nunca, excepto en casos concretos en los que no se pueda pagar o sea una hipoteca recién firmada». Para él, liquidar una hipoteca que ya lleva pagados diez o quince años sería incluso jugar a favor del banco. «En estos casos la mayoría de los intereses ya los has pagado y lo que te queda ahora es solo devolver el capital que te han prestado».
Su mensaje es sencillo: un premio así es una oportunidad, pero hay que saber gestionarlo y recibirlo con la cabeza fría.