Solape electoral: escenario nuevo

La celebración de elecciones generales y municipales con tan solo cuatro semanas de diferencia generará una situación inédita desde el año 1979


En tan solo una semana el escenario electoral, que se presumía para el municipio de Pontevedra con la encuesta de Sondaxe para La Voz de Galicia publicada el pasado domingo, se altera por la convocatoria de elecciones generales anticipadas para el 28 de abril decidida por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Es innegable que la proximidad de unas generales y unas municipales separadas por menos de un mes tendrá impacto también a nivel local. Seguramente habría sido aún mayor en el supuesto de que Pedro Sánchez hubiera optado por un superdomingo 26 de mayo. Pero el solape entre una y otra campaña electoral; el hecho de celebrar las municipales después de las generales y bajo el impacto que producirán los resultados de aquellas, introducen elementos nuevos cuya posible influencia es muy difícil determinar de antemano.

En el histórico de comicios celebrados en España desde 1977, solo hay un caso similar, pero en 1979. Hace 40 años fuimos convocados a votar generales el 1 de marzo y después a municipales el 3 de abril. Entonces ganó y gobernó la UCD con Adolfo Suárez a los mandos. Y en Pontevedra, comenzaba el primero de los tres mandatos de Pepe Rivas Fontán como alcalde de la Boa Vila. Hay otros dos antecedentes de haber votado para municipales y generales en el mismo año. En 2011 y 2015, pero en ambos casos hubo medio año de distancia entre sí, lo que diluyó posibles contagios.

Dudas

No se trata de poner en duda que Miguel Anxo Fernández Lores será de nuevo el candidato más votado y el BNG el partido con más concejales en la próxima corporación, pues creo que hay una convicción general tal que incluso los mismos rivales políticos del longevo alcalde pontevedrés lo dan por descontado. Pero los acontecimientos establecen una duda: ¿ese solape de comicios otorgará a Lores los mismos márgenes de diferencia cómo para encaminar un sexto mandato consecutivo y consiguiendo mayoría absoluta por primera vez en 24 años como apuntaba el gran titular extraído del Sondaxe difundido hace una semana?

Habrá que ponderar que tanto el trabajo de los encuestadores como las fechas de ejecución de la encuesta (del 18 de enero al 2 de febrero) y el momento (solo se preguntó en clave de municipales) se realizaron desconociendo que Sánchez decidiría disolver las Cortes y llevarnos a las urnas a la vuelta de Semana Santa.

Diferentes estrategias

Con seguridad asistiremos a diversas estrategias. Al BNG y a las Mareas les interesará aislar municipales de generales tanto como puedan. Se juegan mucho. Alcaldías como Pontevedra, Poio, Bueu, Santiago, Ferrol y A Coruña. En nuestra ciudad, Lores y el BNG pontevedrés saben que rentabilizan mejor su trabajo en clave local.

Recibir una nota de 6,25 a la gestión después de cinco mandatos es harto significativo. No deberían malgastar esfuerzos ni efectivos en las generales, donde las posibilidades de que los nacionalistas vuelvan a obtener escaño en el Congreso de los Diputados parecen remotas. Unido al eterno problema de banquillo que tiene el Bloque pues ya veremos de quienes tiran para ser los pósters electorales para los comicios legislativos de abril.

A Marea Pontevedra también le interesará segregar al máximo cualquier posible contaminación que los resultados de las generales pudieran ocasionarles en sus perspectivas municipales. Las posibilidades electorales en la izquierda populista parecen condicionadas por los problemas internos en Unidos Podemos y las heridas de la cohabitación con las Mareas como vimos en la reciente votación de los Presupuestos Generales del Estado para el 2019. A Luis Rei y Tere Casal cuanto más se alejen de esos líos, mejor les irá con la previsión de que ambos saldrían electos, según Sondaxe.

En el caso del PP, la cercanía de comicios puede tener diferentes efectos. Dependerá de las posibilidades de que Pablo Casado pudiera liderar o formar parte de una alternativa de gobierno frente a Pedro Sánchez. Caballo ganador siempre lleva un plus. Pero en el caso contrario, a Rafa Domínguez le podría salpicar el varapalo de su jefe. No lo va a tener sencillo el candidato local pues la evidente derechización del mensaje de su líder nacional ya le ha puesto en algunas situaciones incómodas. El retroceso en votos y concejales que Sondaxe estimó para el PP pontevedrés podría tener alguna explicación también por ahí, pues es innegable que Domínguez está haciendo un trabajo de reconstrucción del partido local que no ve recompensado.

Tanto al PP como a Ciudadanos les influirá -veremos cuánto- la irrupción de Vox. A la ultraderecha sí que les viene muy a favor la cercanía de comicios. Sí atinan las encuestas que apuntan la entrada de Abascal y compañía en el Congreso de los Diputados, la onda favorable les puede dar alas en municipales siempre que superen el listón legal del 5 % de votos.

También debería beneficiar las opciones tanto del PSOE como de C’s . Sobre todo a los de Rivera, cuyo posible crecimiento en votos en Pontevedra fue estimado por Sondaxe con una previsible segunda acta de concejal. En cuanto al PSOE, siempre se mueve entre 4.000 y 5000 votos seguros que le garantizan los tres escaños que de nuevo podría repetir en la corporación local. Cualquier influencia positiva que derivara de las generales, sería a mayores.

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