La pontevedresa Marián Suárez se proclamó el pasado sábado campeona gallega de tiro con arco desnudo
27 abr 2016 . Actualizado a las 05:00 h.Profesora de ciencias naturales, apasionada de la historia y practicante de esgrima antigua. Ese es el currículo de la pontevedresa Marián Suárez al que debe añadirse desde el pasado domingo el título de campeona gallega de tiro con arco. Un deporte que lleva practicando poco más de un año desde que en septiembre del 2014 se atrevió a lanzar una flecha en el campo de tiro que el club local Boa Vila organiza en cada edición de la Feira Franca. «Después me apunté al curso de iniciación, me metí en el club y al cabo de unos meses tuve mi primera competición en el campeonato gallego del año pasado y quedé tercera», explica la tiradora su meteórica progresión que avanza a ritmo olímpico, aunque ella no es tan ambiciosa. «Los Juegos los veo muy lejos, pero los campeonatos de España los veo más factibles, aunque aún tengo que mejorar», responde Suárez con humildad.
Su disciplina es el arco desnudo, una de las modalidades más difíciles, pues debe disparar sin ningún tipo de apoyo óptico. «No tiene visor ni estabilizaciones, tienes que buscar tú la referencia a la que apuntar para darle al amarillo», resume la deportista las principales diferencias con el arco olímpico, que cuenta con apoyo óptico, y con el tradicional, hecho de madera.
Aunque en el torneo del pasado fin de semana que organizó su club solo contaba con cinco rivales en su categoría, el triunfo de Suárez estuvo muy disputado. «En primera ronda hice una puntuación muy buena, la segunda más floja porque no me encontraba bien de un hombro y las eliminatorias con nervios», confiesa la campeona.
No tuvo problemas para superar la clasificación en primera posición gracias a su puntería en los 36 lanzamientos desde 30 y 18 metros. Pero en las semifinales, la victoria estuvo más cara. «Son cinco tiradas máximo, y estuvimos 2-0, 2-2, 4-4 y al final gané», comenta aliviada. En la final, el resultado refleja una diferencia que no se vio en el campo de tiro. «Gané 6-2, pero no hubo mucha diferencia en cada tanda», matiza.
Para ella, la clave para conseguir disparos certeros es aplacar los nervios. Aunque es más fácil decirlo que hacerlo. «Tienes que concentrarte mucho, dejar la mente en blanco, tratar de no pensar y centrarte en tu arco, la flecha, la diana y abstraerte porque a nada que se te mueve el brazo te puedes desviar mucho», aconseja la campeona gallega que fue capaz de templar sus nervios en la cita autonómica, pero en el nacional de hace unos meses le jugaron alguna mala pasada. «Era mi primera vez en eliminatorias, nos estaban grabando...», argumenta.
Para mejorar aún más su nivel y aspirar al cetro nacional, Suárez entrena tres días por semana. Una actividad que compagina con su actividad docente y con otra de sus pasiones, la esgrima antigua. «Es todo un poco medieval, me gusta lo tradicional», concluye la campeona gallega.