«No soy beata, lo que me gusta es coleccionar»

Elena Larriba García
Elena larriba PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

En la imagen superior, Pepy Clavijo con la postal que abre la muestra de su colección de estampas religiosas expuesta estos días en la sede de la Asociación de Vecinos San Roque.
En la imagen superior, Pepy Clavijo con la postal que abre la muestra de su colección de estampas religiosas expuesta estos días en la sede de la Asociación de Vecinos San Roque. r. leiro< / span>

Pepy Clavijo expone en la asociación San Roque una colección de postales y estampas religiosas

11 dic 2014 . Actualizado a las 13:42 h.

Pepy González Clavijo, maestra jubilada, poeta y autora de varios libros sobre Pontevedra, es una gran aficionada al coleccionismo. A lo largo de su vida ha coleccionado prácticamente de todo, desde cajas de cerrillas y envoltorios de azucarillos hasta calendarios, cucharillas con escudos o emblemas, recortes de prensa sobre literatura y el arte y, además, postales y estampas de vírgenes, santos y cristos, como las que estos días expone en la sede de la Asociación de Vecinos San Roque. Esta afición le viene de familia. Su padre, que era militar, también la tenía. «Yo creo que lo llevo en los genes», dice. Cuenta que la más curiosa que hizo su progenitor fue la de décimos de la lotería, que después amplió su cuñado y ahora guardan sus hermanos. La expusieron en el 2009 y en ella hay miles de boletos de distintas administraciones de España y de distintas épocas - los más antiguos, de principios de siglo-, capicúas y números que van desde los cinco ceros hasta los cinco nueves. Incluso hay décimos premiados, algo que hoy sería imposible, pero antiguamente cuando se cobraban los devolvían con el sello de pagado. Hizo otra de boletos de la ONCE, de vitolas y de postales de todo el mudo.

De algunas de las colecciones que la propia Pepy ha hecho a lo largo de su vida -ahora tiene 80 años- se ha ido desprendiendo, pero no de la de postales y estampas religiosas. Tiene unas cuatro mil, que guarda ordenadas en álbumes. Y aunque pudiera parecerlo, advierte de que «yo no soy beata; lo que me gusta es coleccionar». Las que tiene expuestas ahora son de santos y cristos -hace dos años hizo otra muestra de vírgenes- y todas tienen su historia. Destaca la del Buen Pastor de Salzburgo, que trajo de uno de sus viajes, como tantas otras. También la del Cristo Mutilado de Málaga, al que le falta una pierna, una de las imágenes más curiosas de la Semana Santa andaluza. Y de los santos, su preferido es san Antonio, que nunca le falla cuando pierde algo. «Le puedo pedir lo que sea, que a los dos minutos aparece».

Correspondencia

Pepy Clavijo nació en un pueblo de Cádiz y se crío en Marruecos, hasta que en el año 50 se vino para Pontevedra. Tiene amigos por toda España con los que mantiene correspondencia epistolar, como buena escritora. «Me escribo con 58 personas a puño y letra, nada de e-mails, ni de esas cosas modernas», recalca. Y esas amistades le fueron enviando en sus cartas, estampas que se sumaron a las que ella traía de sus viajes. Esta pontevedresa de adopción y sentimiento acaba de presentar su último libro. Se titula Secuencias y es una serie de relatos cortos en los que cuenta algunos de esos viajes, sus vivencias y también sus paseos por esta ciudad, de la que conoce muy bien su historia. De hecho, es también autora del libro Las calles de Pontevedra, publicado por la Diputación de Pontevedra, en el que cuenta quienes eran los personajes que dan nombre a las rúas, entre los que, por cierto hay pocas mujeres y algunas también tienen nombres de santos.