Elude la confrontación que busca el edil de Deportes y secretario xeral local socialista desde el Concello. «O meu interlocutor é Lores», zanja
12 ene 2014 . Actualizado a las 07:00 h.Mientras el PSOE escudriña cientos de folios del expediente del estadio de Pasarón, sobre cuyo sobrecoste los socialistas pretenden hacer pivotar parte de su estrategia política durante los próximos meses, el PP se apresura a cerrarle el paso. Rafael Louzán, presidente de la Diputación, institución que se encargó de las obras -aunque su coste ha sido compartido con el Ayuntamiento de Pontevedra-, ha optado por zanjar cualquier debate con el ala socialista en el gobierno municipal. «O meu interlocutor no Concello é o alcalde», zanja Louzán cada vez que Agustín Fernández (PSOE), edil de Deportes, busca la confrontación con el presidente de la Diputación.
El PP se ha propuesto anular cualquier efecto de desgaste que pueda tener el sobrecoste de Pasarón. Y cuenta además para ello con la alianza del ala nacionalista del gobierno local, que ya ha dicho que el que los costes del estadio se acabasen disparando es un «asunto zanxado». El PSOE, entre tanto, bucea en los papeles del expediente al que solo ha logrado acceder después de pedirlo por vía judicial y busca una grieta por la que hacer oposición.
Pero Louzán trata los asuntos municipales directamente con Lores. Es el mensaje. Y vale lo mismo para Pasarón que para cualquier otra polémica. Como la que ha vuelto a resucitar Agustín Fernández con la colaboración económica entre ambas instituciones para que Pontevedra acoja el campeonato mundial de duatlón. El concejal de Deportes le remitió la semana pasada una carta a Louzán reclamándole que reconsiderase su decisión de no colaborar en la organización del evento, que se celebrará la próxima primavera en la ciudad. Louzán cierra así el paso al PSOE en su estrategia para lograr que se visualice la acción política de su nuevo secretario xeral local, Agustín Fernández, pero no renuncia al desgaste de los socialistas.
Si busca la confrontación con el PSOE, Louzán elige la Diputación de Lugo, gobernada por los socialistas, como blanco. Esta semana, tirando de argumentario popular para generar un clima favorable a la reducción de escaños en el Parlamento que planea Feijoo, llamó la atención acerca del coste del gobierno de la Xunta frente al de la Diputación lucense. Quinientos noventa mil euros del equipo de Feijoo frente a los quinientos cincuenta mil del de Besteiro en Lugo, recontó Louzán. Y eso que habría tenido fácil echarle una mano a Jacobo Moreira, ahora que los tribunales le han dado la razón en el lío de los salarios. Si hubiese tomado como referencia el coste del gobierno de Miguel Anxo Fernández Lores, la cosa tampoco saldría mal. Quinientos sesenta mil euros le cuesta a las arcas locales las dedicaciones exclusivas del alcalde y los concejales del equipo de gobierno local.
crónica política capital y tal
Los socialistas escudriñan los cientos de folios del expediente de obras de Pasarón