La crisis llega al juego

maría conde PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

FÁTIMA SANTIAGO

La sociedad que gestiona el bingo de Cobián Roffignac aplicó un ERE de reducción y los aprietos llegan a algunas administraciones de lotería

04 jul 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

«Eso de que con la crisis se juega más es totalmente incierto». Quien lo afirma es Camilo Costa, gerente de la empresa Gallega de Juegos, que gestiona el bingo de la calle Cobián Roffignac. Este local era el tercero que explotaba la firma en la provincia hasta hace un año, pero la crisis obligó a cerrar uno de los dos de Vigo y a repartir a los 57 trabajadores entre los dos restantes.

La sociedad está inmersa actualmente en un ERE. «Esta empresa no es de despedir a nadie -explica Costa- y con la recolocación nos sigue sobrando personal. Entonces lo que hemos hecho es un ERE de reducción, los empleados pasan un 25 % del tiempo anual en paro y así tenemos a todo el mundo ocupado».

«La gente se divierte y el bingo, más que de juego, es una actividad de compañía, de buscar y estar con gente, pero en los últimos años ha bajado mucho el número de clientes», advierte. Hasta cien al día desde el 2008, eso supone nada menos que 36.500 al año. Los ingresos también han descendido consecuentemente, en un 35 %. Y no es solo cuestión de la crisis, dice Costa. La estocada «casi definitiva» para los bingos la marcó la prohibición de fumar en el interior del establecimiento. «Y el cliente gasta menos, como en toda la actividad de servicio».

En el otro bingo cercano, el de Santa Clara, destacan que «la diferencia» en la actividad con respecto a los años anteriores a la crisis «es bestial». «Aquí somos siete trabajadores -señalan fuentes del establecimiento-. Pero el número de clientes ha bajado y si antes se jugaban tres cartones ahora es uno». A pesar de todo, señala que los impuestos que pagan estos establecimientos en Galicia «son mucho más altos que en otras comunidades».

El caso de las administraciones de lotería es algo dispar en la ciudad del Lérez, pero una de ellas también se ha visto obligada a aplicar un ERE. Su propietaria explicó que hubo que prescindir de uno de los cuatro trabajadores. Y es que siguen entrando muchos clientes, «pero gastan menos». «Hay tanta o más gente, pero el volumen de gasto es menor», señala.

Fuentes del sector indicaron que el caso de esta administración pontevedresa es atípico en cuanto al número de empleados. «La mayoría tienen dos trabajadores, o tres, en estos momentos creo que no se pueden mantener más puestos de trabajo», dice otro lotero. «Yo vengo temblando cada día -apunta una administradora- y realmente estamos viviendo de las Navidades el resto del año, porque lo que es el día a día... Cada semana se dan de baja abonados». Añade que ya está a la venta el Gordo de Navidad, «pero aún no vendimos un décimo».

«Eso de que con la crisis se juega más es totalmente incierto»