La plataforma de las preferentes intensifica su protesta en Marín

Marcos Gago Otero
Marcos Gago MARÍN / LA VOZ

PONTEVEDRA

RAMON LEIRO

La mitad de los afectados todavía siguen esperando por sus arbitrajes

20 dic 2012 . Actualizado a las 06:55 h.

Jornada de protestas en el Concello de Marín a cargo, en esta ocasión, de los afectados por las preferentes y subordinadas de Novagaliciabanco. Con el respaldo de todos los grupos políticos de la corporación -la alcaldesa la popular María Ramallo y ediles de la oposición estuvieron presentes en la lectura del comunicado del colectivo en el salón de plenos-, la plataforma reivindicó una mayor agilidad en la resolución de los arbitrajes y la devolución del dinero que confiaron a la desaparecida caja de ahorros. El encierro de ayer no será la última protesta. Las movilizaciones continuarán a lo largo de toda esta jornada. Esta mañana, entre las 10 y las 12 horas, se concentrarán frente a las sedes de Novagaliciabanco en Marín. Las protestas continuarán en Pontevedra por la tarde.

La plataforma recalcó que el arbitraje, «que parecía que iba a ser la solución para todos los estafados», no está siendo todo lo ágil ni eficaz que se había anunciado. «No tenemos la certeza de que se vaya a prolongar en el tiempo lo suficiente como para solucionarle el problema a todos los afectados», señalaron desde este colectivo, que aprovechó el encierro para pedir que continúen los laudos hasta que todos los casos se hayan resuelto.

Según explicó una de las portavoces de la plataforma, Rosanna Prado, la mitad de los afectados todavía siguen pendientes de la resolución de los arbitrajes, mientras que la otra mitad ya ha conseguido recuperar lo pactado en los laudos. Asimismo, reiteraron que sus movilizaciones no están motivadas por ningún afán político. Su único objetivo es, según señalaron sus portavoces, «la recuperación de los ahorros de sus miembros», recalcando que «no nos mueve ningún otro tipo de interés».

Pendiente de las subordinadas

El caso de Rosana Prado es típico de muchos otros. Ella y sus padres suscribieron un contrato de preferentes y subordinadas confiando en que podían quitar el dinero en cuanto les hiciese falta. Prado y su familia lograron un arbitraje satisfactorio para las preferentes, pero aún no saben nada de la cuantiosa cantidad de las subordinadas -por ahora la mayor parte de los arbitrajes fallados se ha centrado en preferentes-.

Un año después de que se enterase de que era una víctima de este conflicto, Prado incidió: «Fui engañada y si di el perfil para que me devolviesen las preferentes, sigo siendo la mismo persona, no cambié de un día para otro, como para que no me devuelvan las subordinadas también». Las suyas, como las de otros muchos, van a ser unas Navidades reivindicativas.