Una aloitadora llamada Tete Delgado

Alfredo López Penide
López Penide POIO / LA VOZ

PONTEVEDRA

RAMON LEIRO

Más de un centenar de caballos fueron rapados en el curro de San Ramón

20 ago 2012 . Actualizado a las 11:07 h.

En lo prolegómenos, por megafonía, se anunciaba el sorteo de un todoterreno -más bien de dos-, pero no se trataba de un Land Rover o un Jeep, ni nada que se le pareciere. Lo que se rifó ayer en A Escusa fueron sendos potros. Eso sí, aptos para cualquier superficie o terreno.

Y es que esta población de Poio celebró ayer su Baixada dos cabalos, una tradición ancestral en Galicia que se lleva celebrando de manera continuada en A Escusa desde hace cerca de cuarenta años. Así, al menos es lo que sostiene José Vidal, presidente de la asociación Monte Castrove organizadora de esta espectacular cita: «Non sabemos os anos de certo, pero máis de trinta largos, seguro».

Entre los aloitadores que saltaron al recinto, una sorpresa. La actriz Tete Delgado, en pleno rodaje de un programa de la TVG, se atrevió a bajar a la arena y colaborar a la hora de capturar, reducir y separar a uno de los potros que posteriormente serían vendidos.

La artista demostró buenas mañas y no tener miedo a llevarse un revolcón, algo que el numeroso público asistente a esta cita anual se lo premió con un cariñoso aplauso. Luego, incluso, se atrevió con eso de recortar las crines a los caballos.

La rapa de Poio arrancó con la selección de los potros, a lo que siguió el corte de las crines y marcado de los caballos. De nuevo, el curro de San Ramón volvió a deparar hermosas, a la par que espectaculares, imágenes de los aloitadores enfrentados a los caballos salvajes.

En esta ocasión, había menos equipos que en ediciones anteriores. Así, fueron encerrados entre «cen e cento vinte, porque non deu tempo a meter moitos máis e quedaron moitos fora», precisó José Vidal. Se trata de una cifra que, tal como reconoció, es pequeña «con respecto a outros anos. Estamos falando de cincoente ou sesenta cabezas menos».

El motivo de esta situación no es otro que el microchip. El presidente de Monte Castrove, mientras por los altavoces se desgranaba La camisa negra de Juanes y el Al compás de una muñeira de Pimpinela, entre otros temas, reseñó que «moita xente non puido facerse cargo dese gasto, venderon ou, tamén, colleron medo».

En cualquier caso, dejó claro que «case un 60 % dos caballos [do curro] están con microchip», así como que su intención es que «mañá -por hoy- imos microchipear algúns máis».

En cualquier caso, la rapa de ayer comenzó realmente el sábado, día en el que los miembros de Monte Castrove se echaron al monte para llevar los caballos a un pastizal próximo al curro. Ya ayer por la mañana, los animales fueron trasladados al recinto, donde por la tarde serían marcados y rapados: «É algo que so se fai unha vez o ano», apuntó un vecino de A Escusa mientras el primero de los aloitadores era volteado por los aires al saltar sobre la grupa de uno de los caballos salvajes.

Poio Rapa de A Escusa