En el banquillo por un rapto propiciado por una posible deuda por drogas
PONTEVEDRA
Solicitan penas de prisión para 4 supuestos miembros del clan de Os Fanchos por el secuestro de un ex edil de A Illa
07 feb 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Una deuda de quinientos mil euros por un transporte frustrado de estupefacientes es el posible trasfondo del secuestro del que fue víctima, en septiembre del 2006, el fallecido Román Santiago Allo. A esta hipótesis alude el fiscal en su escrito de acusación contra los cuatro sospechosos de perpetrar el rapto, a los que se relaciona en medios policiales con el clan de Os Fanchos. Ocurrió el 14 de septiembre del 2006 cuando la víctima, que había sido concejal por el PP en A Illa, circulaba por la carretera de Vilagarcía a Bamio. Su Peugeot 206 fue interceptado por un Audi S-4 conducido, presuntamente, por Rafael Rivas. Este amenazó a la víctima con pegarle un tiro si no montaba en su coche, momento en el que emprendió la huida. El ministerio público añade que no llegó muy lejos, ya que fue interceptado nuevamente por un Nissan Patrol propiedad de Clara Romay y en el que iba Antonio Manuel Rivas. Román, que fue encañonado con un pistola, accedió a montar en el Audi. Fue trasladado hasta el Monte Curota, donde le golpearon con un barra de hierro y le dieron patadas por todo el cuerpo, mientras le repetían que «si no pagaba los 500.000 euros que le debían lo iban a matar». Desde el ministerio público se mantiene que Román accedió a ponerse en contacto con su hermano Bruno, quien también fue trasladado hasta el citado monte. Allí le agredieron con porras e, incluso, con una defensa eléctrica. Posteriormente, las palizas se repetirían tanto en el caso de Román como en el de Bruno. De hecho, a este último le llegaron a partir un brazo y realizaron un disparo al aire al lado de su oreja. Frente a la tesis del fiscal, la familia de Roman Santiago siempre ha descartado el trasfondo de una deuda por drogas. Le piden 8 años por secuestro, 6 años por lesiones, y un año por trato degradante. Al año por trato degradante y a los 8 por rapto, el fiscal suma otros 10 por lesiones. Hermano del anterior. Idénticas penas que a Manuel Oubiña. Como cómplice, 4 años por secuestro, 4 por lesiones y 9 meses por trato degradante,