El marisco y el pescado siempre han rodeado a Ramón Bóveda, Chito. Él encarna a la tercera generación de una saga de cocineros de Carril que han hecho bandera de los productos de la ría. Los compra en la plaza de Vilagarcía, un mercado en el que encuentra siempre buena calidad. «Y precios, los que hay. Porque en estas cosas, no te creas que bajan», cuenta. Asiduo del mercado, ha visto cómo desde hace unos meses las amas de casa compran centollos para congelar y servir en Navidad. «Para mí es un error», sentencia. Y ofrece un consejo: «Yo le recomiendo a la gente que en vez de congelar una centolla o una nécora, tome un bogavante fresco».
Y eso que los productos congelados no siempre son una mala elección. «Hay cosas, como los langostinos, que aguantan perfectamente la congelación. Y hay pescado congelado que tiene más calidad que alguno que se ve por ahí fresco», explica, sentando en el acogedor comedor de Casa Bóveda. La fama de su restaurante se ha construido sobre la calidad del producto que se sirve. «Todo producto de aquí, todo nuestro, empezando por las almejas de Carril», sentencia. Y es que él lo tiene claro, y de nuevo lanza una recomendación al ama de casa: «Si quieren comer nécora, que sea de aquí. Si no, que coman otra cosa, porque el sabor no tiene nada que ver». ¿Y si no hay dinero para pagar un buen marisco de la ría? «Hay otras cosas. Aunque sea un buen plato de embutidos, con un buen jamón...»
ramón bóveda casa bóveda (carril)
«Hay cosas, como los langostinos, que aguantan perfectamente
la congelación»