Como responsable de la gasolinera de la AP-9 ubicada en el área de servicio de San Simón, en el término municipal de Vilaboa, María Teresa Sanmartín sostiene que en el negocio que dirige lo de irse sin pagar el combustible es un fenómeno que tiene características estacionales: «En el verano es una pasada. Es alucinante, pero en el invierno baja un poquito». Su experiencia le lleva a sostener que «casi siempre los que se van sin pagar son los mismos» -un extremo que confirman desde la asociación provincial del sector-, así como advierte de que el principal problema lo tienen ahora ya no solo con los morosos que no pagan el carburante, sino con los cacos que actúan en la zona de tienda. Tras lamentar que «las multas que les caen son de broma», Sanmartín avisa a los infractores de que si no las abonan, «al cuartelillo, como se decía antes».