El Embutidos va de capa caída

Lorena García Calvo
lorena garcía calvo LALÍN / LA VOZ

PONTEVEDRA

Las jornadas están demostrando lo que se advertía desde hace varios meses: la temporada será muy dura para el Embutidos Lalinense Balonmán Lalín. La derrota del sábado ante el Xiria de Carballo supuso el tercer patinazo consecutivo del equipo de Alfredo Fernández, tras las derrotas ante el Ademar y la Avilesina. El intenso trabajo que el equipo realiza durante la semana no se está revelando como suficiente para sacar adelante los partidos ante rivales que, sobre todo, tienen más fondo de banquillo. Las bajas que se registraron en el Embutidos al final del curso pasado son una realidad, y sobre el parqué el conjunto rojinegro las acusa. Jugadores muy jóvenes se han metido de cabeza en Nacional, y aunque están demostrando su valía, y sobre todo su implicación, en la categoría la experiencia puede ser un grado. Además, el Embutidos no destaca por la envergadura de sus jugadores, y en ese sentido puede sufrir mucho a la hora de medirse a equipos con mucho más potencial físico.

Las lagunas en defensa

El Balonmán Lalín no acaba de mostrar la seguridad defensiva que exige la categoría, y ante el Xiria ese defecto quedó más que patente en la segunda mitad. En seis partidos ha encajado 186 goles, lo que supone una media de 31 tantos por encuentro. Los choques disputados hasta el momento han mostrado a un Embutidos que cuando defiende es capaz de hacer mucho daño al rival, pero que no consigue mantener en el tiempo esa concentración defensiva tan necesaria.

Las dudas que surgen en la defensa rojinegra, que acusa de manera notable las rotaciones, no se quedan atrás en ataque, donde el conjunto dezano arrastra dificultades. La falta de acierto ha sido la causa de alguna derrota en lo que va de Liga, y las pérdidas de bolas se han convertido en una constante. El Embutidos concede demasiadas opciones a los rivales, que por lo general no las desaprovechan, y acaba generándose un círculo vicioso, ya que los nervios hacen acto de presencia y el juego se resiente todavía más. Ante el Xiria, los rojinegros se atascaron en la segunda parte, firmando tan solo 6 goles en 25 minutos.

Toca resurgir

Con dos victorias y cuatro derrotas a cuestas, al Embutidos le toca mirar hacia delante e intentar afianzar sus virtudes, corrigiendo en lo posible los defectos, si no quiere pasarlo realmente mal en el campeonato teniendo que estar pendiente de lo que hacen los equipos de la zona baja. Esta semana el Lalín se verá las caras con el OAR, que a estas alturas se encuentra a las puertas de zona de fase.