Los candidatos se estrenan ante los alumnos de Ciencias Sociais
05 abr 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Se enfrentan a un incierto futuro laboral. En eso, los estudiantes que ayer abarrotaron el salón de grados de la Facultad de Ciencias Sociais se parecen a los políticos a los que fueron a escuchar. Tres aspirantes se disputan un sillón de alcaldía. El índice de fracaso a la hora de obtener ocupación después del 22 de mayo es similar al de un joven que se enfrenta al mercado laboral pontevedrés, con un 45% de paro juvenil.
Por eso el trabajo, o la falta de él, centró gran parte del debate que ayer mantuvieron Miguel Anxo Fernández Lores, candidato del BNG; Telmo Martín, del PP; y el socialista Antón Louro con estudiantes. El primer cara a cara público de los candidatos en precampaña se convirtió en un bosquejo de lo que será el debate local hasta el 22 de mayo.
La suerte, a favor de Louro
El azar favoreció de entrada a Antón Louro. La mano inocente elegida de entre el público le concedió el cierre de los primeros turnos de intervención. Telmo Martín los abrió. Y Lores disfrutó del tiempo entre ambos. Veinte minutos para explicar qué ofrece cada uno. O cómo harán campaña.
Y el PP lo hará tratando de que sus proyectos calen. Martín puso sobre la mesa un programa que pivota sobre los ejes del empleo, la movilidad y los servicios sociales. Pero Lores no parece dispuesto a dar debate en ese campo. El candidato del BNG hizo ayer un forzado giro argumental que partió de la especulación como origen de la crisis mundial, pasando por el desastre nuclear de Japón y aterrizando en Sanxenxo como paradigma local de la filosofía que ha llevado a todo ello. Su alternativa es «o modelo sustentable» pontevedrés, basado en una receta que el BNG describe a través de su candidato como una priorización de recursos basada en el equilibrio.
Louro dejó entrever su proyecto, que presentará en breve, según adelantó a los estudiantes. Defiende volver a la política de los principios, que rijan luego las buenas ideas. «A política é unha arma, a única arma que teñen os cidadáns fronte aos poderosos. Pero é tamén unha arma poderosa», dijo. Y envió un mensaje al auditorio: «Son tempos difíciles, pero non son novos. Os que temos unha idade recordamos as crisis dos anos setenta, oitenta e noventa. E saimos».
El mensaje de esperanza era para unos jóvenes que nacieron con la última oleada de las crisis del siglo pasado y que se enfrentan a su futuro inmediato en medio de la más absoluta incertidumbre. Quizá lo único que compartan con quienes ayer hicieron ante ellos un ensayo de lo que será la campaña.