De bar a foco de trapicheo de drogas

Cristina Barral Diéguez
Cristina Barral CUNTIS/LA VOZ.

PONTEVEDRA

El Ayuntamiento de Cuntis reclama a la Xunta la demolición del edificio expropiado en A Pontenova para la construcción del embalse ante su abandono

14 ago 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El refrán Una imagen vale más que mil palabras se cumple en A Pontenova. Lo que hasta la construcción del embalse del Umia fue un área recreativa es hoy una zona abandonada. El Ayuntamiento de Cuntis está dispuesto a tomar cartas en el asunto y solicitará por escrito a la Xunta, aunque ya lo hizo verbalmente, la demolición del edificio expropiado en esta zona y la limpieza de este entorno natural que comparten los municipios de Cuntis y Moraña.

Para comprobar el estado de deterioro del inmueble, que funcionó como bar durante años a través de una concesión del Concello, el equipo de gobierno programó ayer una visita a lo que queda de la construcción, ubicada ahora bajo la variante de Grixó. La alcaldesa de la localidad, la socialista Fátima Monteagudo, acompañada por los concejales Manuel Campos y Juan Bacariza, examinaron el estado de abandono del interior y el exterior.

Grafitis, pintadas, cristales rotos, ventanales sin marcos y algo de basura conforman la imagen actual del edificio. En su día albergó un bar en la planta alta y vestuarios en la baja, ya que la zona contaba también con un embarcadero. Aunque en el interior no hay restos de jeringuillas, el Ayuntamiento sostiene, basándose en un informe de la Guardia Civil de Cuntis, que el inmueble funciona como un foco de trapicheo de drogas.

Algo que vecinos de la zona pusieron de manifiesto el pasado 23 de julio cuando un pescador localizó el cadáver acuchillado de un vecino de Moraña, Enrique Monteagudo Caldas, en una zona próxima a la cola del embalse. Un crimen que los investigadores relacionan con un asunto de drogas y que sigue sin resolverse.

El gobierno local incidió ayer en que tanto el conselleiro de Medio Ambiente, Agustín Hernández, como el ingeniero de Augas de Galicia Francisco Alonso conocen la zona por su vinculación directa con el proyecto del embalse. La regidora explicó que la petición de demolición se trasladó verbalmente al subdirector de Planificación e Proxectos de Augas de Galicia, Roberto Arias. Esa solicitud se formalizará también por escrito acompañada del informe de la Guardia Civil, que confirma que esa zona «es un sitio de trapicheo y de conflictividad social». El Concello confía en que la Xunta atienda su demanda. Si no es así, tramitará un expediente de declaración de ruina.