El icono que volverá a llevar el timón

Tino Rascado

PONTEVEDRA

El 14 de febrero fue una fecha especial para el Pontevedra. El regreso de Igor de Souza a Pasarón sirvió para que el delantero brasileño, sin apenas haberse entrenado con sus compañeros, lideró la gran actuación del conjunto granate en el Anxo Carro. Su actuación en el campo lugués dejó boquiabiertos a los aficionados locales. Nadie esperaba, ni por asomo, que después del 0-5 en la primera vuelta el Pontevedra sería capaz de apagar la llama del equipo de Quique Setién.

El domingo pasado, ante la Ponferradina, Pablo Alfaro le dio tan solo unos minutos para que empezase a adaptarse al ritmo de competición. El técnico granate es consciente de la importancia que supone para el Pontevedra la participación del ariete granate en esta recta final de Liga. Se evitaron las precipitaciones para que no se produjese una recaída que pudiese echar por tierra las aspiraciones del equipo.

Igor ya está a un buen ritmo después del amistoso que jugó el pasado miércoles en el campo de San Pedro contra el Vilalonga, en el que abrió el marcador al transformar un penalti.

Todo indica a que mañana volverá a demostrar la diferencia que existe entre que juegue él a que lo haga otro compañero.

Mañana volverá a liderar el equipo. Y es que solo su presencia en el terreno de juego intimida a sus rivales y alecciona a sus compañeros.

De hecho, en los pocos minutos que tuvo en el encuentro del pasado sábado en Pasarón contra la Ponferradina realizó una jugada de tiralíneas con la que los aficionados locales llegaron a cantar el gol en las gradas. La ventaja del Pontevedra es que sigue teniendo importantes posibilidades de entrar en los puestos de promoción aunque cualquier tropiezo que vaya acumulando encarecerá en estar entre los mejores del grupo.

El primero de los seis encuentros que le quedan por disputar pasan por el Montañeros, que en el partido de la primera vuelta se llevó los tres puntos.

El miércoles de la semana siguiente recibirá en Pasarón al Celta B de Milo Abelleira, quien tendrá una espinita clavada tras el 1-3 que recibió en el debut de Pedro Alfaro como técnico.

Posteriormente, tendrá que afrontar dos encuentros consecutivos con el filial del Osasuna y el Izarra, para despedir a continuación la Liga regular en Pasarón con el Lemona, un equipo que a estas alturas de la competición también tiene posibilidades de luchar por el ascenso, con el que perdió en el estadio de Arlenagusia por 2-1.

El broche final lo pondrá en Vitoria contra el Alavés y no sería muy descabellado barajar que entre ambos equipos se decidiese una de las plazas de promoción, lo que podría provocar un éxodo de aficionados para apoyar a los jugadores granates en Mendizorroza.