El Valedor do Pobo, Benigno López González, medió ante el alcalde de Marín, el socialista Francisco Veiga, en relación con la asistencia de los vecinos a los plenos. Los afectados se habían quejado de la limitación del aforo a únicamente las butacas del salón noble, lo que consideraban lesivo para sus intereses como ciudadanos. El Valedor atendió su protesta y se puso en contacto con el gobierno local para expresar su inquietud sobre este asunto.
López González subrayó una de las explicaciones del regidora. Veiga afirmó que no se había impedido el acceso al pleno ni tampoco la participación de los vecinos en los asuntos públicos, pero también apeló al número de sillas disponibles en el salón de plenos. También indicó que a los asistentes «simplemente se lles esixe puntualidade e non inxerencia no normal desenvolvemento da sesión». El Valedor aceptó esta justificación y archivó el expediente tras dar comunicación a las partes.