La escultura de Manuel Quiroga volverá reforzada a la plaza de San José la próxima semana

PONTEVEDRA

Los tertulianos de la plaza de San José volverán a estar al completo la semana próxima. El artista César Lombera subrayó ayer que los daños que presenta el conjunto y, en concreto, la figura del violinista Manuel Quiroga, son mínimos a primera vista y podrán ser reparados en ese plazo.

Lombera visitó por la mañana en compañía del concejal de Patrimonio, Xosé Antonio García Lores, el conjunto de la plaza y posteriormente la escultura de Quiroga, que continúa custodiada en las dependencias de la Policía Local después de que dos vándalos la derribaran en la madrugada del pasado domingo. «A primeira vista -señaló el escultor- vése que a base ten como a arena solta. O que temos falado é precisamente diso, de intectar compactar e asegurar máis o sitio donde está a figura, para volver a traela en mellores condicións».

Lombera volvió a reconocer que está sorprendido por la fuerza con la que actuaron los autores de la gamberrada. «O esforzo que houbo que facer é algo que se sale dunha aperta -añadió el artista-. Foi con moita intención, tiveron que ir abaneándoo ata que conseguiron sacala do sitio. Cando nós manexamos obra pública en espazo público tratamos de pensar nos posibles atentados. Os materiais son resistentes, e eu, que traballo bastante en espazos públicos, utilizo o bronce, porque á pedra se lle dan un golpe, escacha. Pero todo en esta vida é posible se hai intencionalidade».

El violín

El artista agregó que la figura del violinista no presenta daños aparentes en este primer examen, pero que se reparará desde mañana en la misma sede de la Policía Local su base para asegurarla mejor.

Además, aprovechará para en la misma actuación eliminar el arco del violín, que ya había sido objeto de agresión en numerosas ocasiones desde que fue instalada la figura de Quiroga y continuaba deteriorado. «Imos suprimilo, e quedará o xesto e o violín», explicó el creador arousano.

En lo que se refiere a la figura del escritor Carlos Casares, que también pretendían dañar los autores, aunque fueron descubiertos en ese momento, el escultor señaló que tampoco ha sufrido desperfectos, aunque también se reforzará su anclaje. «Móvese un pouco -indicó César Lombera-, pero ten mellor solución. Imos soldala contra a silla na que está apoiado, e esa figura non ten maior problema».

El concejal de Patrimonio, el socialista José Antonio García Lores, reconoció que no se ha realizado todavía un estimación presupuestaria de los daños y la reparación, aunque subrayó que «o maior dano é seguramente para o pai da obra».

Reiteró asimismo que será difícil que se pueda llegar a identificar a los dos autores, de los que solo se sabe que eran jóvenes y uno vestía chándal y el otro sudadera roja, por la descripción que ofrecieron los testigos del suceso en la madrugada del domingo. «Non sei se será posible identificalos -afirmó García Lores-. Pero valoramos que se se consigue, interporemos unha denuncia por atentado contra un elemento cultural público».

Frente a los continuos ataques a este conjunto escultórico, donado por la Fundación Caixa Galicia a la ciudad en el año 2006, César Lombera significó también que «non se pode estar en un estado policial controlando as cousas». «A xente ten que ser consciente de que as cousas son para disfrutar todos e que cargárselas deste xeito non ten ningún sentido», apuntó el artista.