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Mercedes Escauriaza / Christian Casares

PONTEVEDRA

Zapatero no es el único que al parecer no felicita. Telmo Martín reprocha a Lores y a Casal que no saben perder. Aunque, para perdida, su sucesora, Catalina González

15 mar 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Una vez superada la loca noche electoral, Telmo Martín se ha puesto manos a la obra para conquistar la segunda alcaldía de su ya larga carrera política. Y no va a haber nada ni nadie que le aparte de su objetivo. Ni siquiera los quebraderos de cabeza que le origina eso de ser a un tiempo concejal y socio de una promotora inmobiliaria que tiene constantemente la lupa encima. Por si acaso, Martín se blinda en su ya famoso blog (www.telmomartin.es/blog) y reprocha al alcalde de Pontevedra y a su primera teniente, Miguel Fernández Lores y a la sazón Teresa Casal, haber utilizado el nuevo párking de Campolongo «que ha construido Construcuatro, la empresa de la que soy socio». Martín ve una intención doble en sus oponentes políticos: «Por un lado, -dice- aparentar amor y compañía y, por otro, asociar su gestión a un proyecto privado». De la segunda intención se alegra el portavoz municipal del PP, porque de la colaboración, dice, sale el progreso. Pero de la segunda... «Son ellos, los que según su conveniencia, utilizan las empresas. El viernes -agrega- tocaba hacerse la foto, ¿pero cuánto tardarán Lores y Casal en utilizar Construcuatro para intentar difamarme?».

Como Zapatero

Ya han pasado dos semanas desde el vuelco electoral del 1-M. Pero seis días después de la victoria del PP, Telmo Martín se quejaba amargamente de las formas del nacionalista Lores y de su socia, la socialista Casal. Parece que el presidente Zapatero no es el único que no felicita cuando pierde. Al menos, eso dice el futuro presidente de la Xunta. Las dos cabezas del gobierno de coalición de Pontevedra, o de «cohabitación», como dice Martín parafraseando al mismísimo José Blanco, «demuestran que no saben perder».

Pero, para perdida, su sucesora en Sanxenxo. Se va confirmando que Catalina González se caerá con toda probabilidad de ese grupo de líderes políticos de la provincia a los que el PP ya ve portando el bastón de mando de sus respectivas localidades: Martín el de Pontevedra, Corina Porro el de Vigo y María Ramallo el de Marín.

Un número nada desdeñable de notables del PP, cuentan que entre seis y diez, cenaron el miércoles pasado en un establecimiento hostelero a las afueras de Sanxenxo para empezar a preparar el relevo de Catalina González. Entre los comensales se sentaba al menos una mujer.

Poco antes de las pasadas navidades estalló la fuerte tensión que se cocía en la agrupación local del PP de Sanxenxo, lo que llevó a su alcaldesa a poner a disposición del presidente provincial del PP, Rafael Louzán, su cargo como máxima responsable de la gestora que dirige el partido precisamente desde que Telmo Martín cambió de aires.

Quince años sin congreso

Pero el malestar de los populares de Sanxenxo ya salpica a la cúpula provincial. Si bien la salida de Telmo Martín de la dirección local dio paso a la gestora que aún preside Catalina González, sus aproximadamente quinientos afiliados llevan quince años sin un congreso local.

Y hay más. Durante la última campaña electoral, su sede permaneció cerrada a cal y canto, sede que, por cierto, según le indicó a González un militante, seguía decorada con sus propios carteles electorales y no con los de Feij009.

Y esto no es todo. Uno de los miembros de su gestora, Manuel Otero Pombo, podría haber presentado ya su dimisión.

Además, la del miércoles no fue la única comida en la que se pidió la cabeza de la alcaldesa. El propio Rafael Louzán también fue visto en compañía de dos concejales de la propia Catalina González. Eso sí, los tanteos del presidente parecen más discretos, porque eligió un restaurante madrileño para esta inquietante cita.

Aunque para inquietante, el desembarco en la gestora del Teucro del ex concejal socialista de PontevedraTino Fernández.