Comer bien para pensar mejor

María Conde maria.conde@lavoz.es

PONTEVEDRA

20 ene 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

¡Atención estudiantes! Si esta tarde amenaza examen no se os ocurra engullir al mediodía una pizza o un platazo de espagueti. El resultado será una tarde somnolienta en la que resultará más difícil concentrarse en la prueba. El naturópata Javier Akerman, que ayer ofreció una charla a futuros cocineros, los alumnos del IES Carlos Oroza, propone para esas vísperas un menú a base de atún, solo o con tomate, porque asegura que estudios realizados en Estados Unidos han demostrado que este pescado, al igual que el pavo, «tienen principios activos que incrementan la capacidad retentiva y el tiempo de reacción de la memoria». «La doctora Wurtman, del Instituto Tecnológico de Massachusetts, -apunta- recomienda por ejemplo que media hora antes o una hora antes se tome algo de atún. Puede ser incluso de lata, si le quitamos el aceite, porque tiene un efecto inmediato. Parece que a la media hora puede incrementar hasta un 10% el tiempo de reacción cerebral, y puede incluso evitar que las personas se queden en blanco un examen, aunque lógicamente antes hay que estudiar». Las grasas y los carbohidratos provocarán el efecto contrario, «disminuyen la capacidad de reacción y provocan la somnolencia». Tampoco es conveniente tomar más de un café al día. «El exceso de cafeína nos puede provocar decaimiento físico o obnubilación mental, cansancio...». Mientras los alumnos tomaban ayer buena nota, Akerman centró su intervención en los alimentos amigos y enemigos de la salud cerebral partiendo de una premisa, la de que comiendo mal, pensamos peor. «En general, -asegura- la gente realmente no sabe comer, saben alimentarse, pero no comer de una forma inteligente. Y creo que a los niños se les debería enseñar desde el parvulario a comer bien. ¿Por qué les premiamos con bombones y chucherías si comen bien y no con la fruta, no se juega con esa fruta con ellos y luego se les da de premio?». E insiste: «Si queremos pensar bien no solo se trata de entrenarnos con el brain training o los sudokus, que vienen muy bien por cierto y todo el mundo debería hacer uno al día, si no que están una serie de alimentos que hay que tener en cuenta. Sobre todo, lo que hay que tener en la nevera es mucho sentido común».

El experto también ofrece consejos para aliviar el estrés a través de la comida. Por ejemplo, si uno llega tarde a casa agotado y desea dormir bien, lo mejor es optar por los lácteos de cena, leche, yogur, queso fresco, «con un pequeño carbohidrato, por ejemplo cereales». «Eso tiene un efecto ansiolítico, al igual que el plátano -añade- es un antidepresivo. Está estudiado que uno o dos al día ayudan a que estimulemos la serotonina, que es un neurotransmisor que predispone a estar de buen humor. En aquellas personas que tengan variabilidad emocional y estén sometidos a tratamientos antidepresivos, además de seguir la pauta médica, pueden incluir en su dieta el plátano y eso les ayuda a mantener los niveles de serotonina». Las nueces son otro fruto del que uno no debería olvidarse a diario, según Akerman. Concretamente ocho diarias. «Desmenuzadas y repartidas a lo largo del día se ha investigado que ya no es que sean buenas para el colesterol, que ayuda incluso a bajarlo 15 puntos en sangre, sino que nos ayuda a mantener al actividad cerebral y disminuir la ansiedad», apunta. La dieta del buen humor. Más espaciadas en el tiempo deben estar las carnes rojas -con probarlas dos o tres veces al mes basta- aunque si se va a emprender un viaje en coche son buenas para mantener bien despierto al conductor. Todas las recomendaciones del naturópata forman lo que él llama la dieta del buen humor, esa que escapa de las grasas y de las carnes rojas y hace uso de los cereales, el pollo, el pavo, el plátano o las nueces. «Hay que huir de las dietas de moda -agregó Akerman-. Si una persona quiere adelgazar y no tiene problemas metabólicos, lo que tiene que hacer es comer menos y hacer más ejercicio físico, los milagros a Fátima. A mí me da pavor ver como se están recomendando dietas inclusive en revistas de tirada nacional y eso puede provocar problemas graves de salud. El único que nos puede aconsejar es el médico».

Un cocido, dos o tres veces al mes según los consejos de Akerman, no está nada mal. Más de uno está pensando ya en la cita gastronómica por excelencia de Lalín, que tendrá lugar el 15 de febrero y cuya programación se ha ido desgranando en los últimos días. El pasado viernes, el alcalde de la localidad, el popular José Crespo, anunció en Madrid durante la presentación de la Semana do Cocido -que tendrá lugar en la capital a finales de mes-, que el pregonero de este año será el periodista radiofónico Carlos Alsina, director y presentador del programa La Brújula de Onda Cero. Alsina se convierte también en el primero de los comendadores que se investirán este año cuyo nombre se da a conocer. Al acto celebrado en Madrid asistieron más de un centenar de empresarios, periodistas y políticos, entre ellos Fernando Ónega, Sebastián Álvaro, Pilar Cernuda, Cristino Álvarez, Enrique Beotas, así como caras conocidas del mundo del fútbol, como Michel Salgado o Amancio Amaro.