La historia se repite para Manuel

PONTEVEDRA

El parapléjico que tuvo que viajar a Andalucía en taxi por falta de tren se topa ahora con dificultades con el autobús

26 mar 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

El encuentro no tenía precio. Iba a ver nacer a su nieto. Pero tuvo que pagar mil euros por un viaje Pontevedra-Cádiz cuando llegar a la ciudad andaluza le saldría a cualquiera de sus vecinos por la cuarta parte. Los 750 euros restantes son el sobrecoste que tuvo que asumir porque la silla de ruedas en la que Manuel Bastón está postrado desde 1994 como consecuencia de un accidente laboral no le permitió viajar en el tren que cubre el trayecto hasta Cádiz de forma habitual. Sucedió en diciembre del año pasado.

Esta vez todo pintaba mejor. Se trataba de un viaje organizado a Mallorca para el que le convocó la propia Xunta por carta. Además, con un coste de 166,30 euros que la pareja se encargó de ingresar el pasado 7 de febrero. Pero se volvió a quedar en tierra. Otra vez la silla de ruedas se interpuso entre él y el medio de transporte habilitado para el viaje, que en esta ocasión fue un autobús.

Manuel Bastón pagó la cuota y se presentó el pasado 3 de marzo en el punto convenido para empezar el viaje de placer organizado por la Xunta a la isla.

Una cadena de errores entre la organización y las empresas encargadas de las reservas hizo que el viaje para el que había sido convocado por la Xunta no reservara un autobús con rampa de transporte adaptado.

Harto de sumar trabas a las que ya de por sí debe afrontar cada día, Manuel Bastón y su esposa han puesto el caso en manos de la justicia. Han remitido un escrito al juzgado de primera instancia e instrucción en el que especifican que desean formular denuncia contra la Xunta de Galicia como organizadora del viaje. «Parece mentira que pase isto -dice Manuel Bastón-. Envían a carta para ir á viaxe, fante ir ata alí e quedas como un parvo, sen poder subir ao autobús».