Los armadores de la flota cefalopodera europea -principalmente gallegos- rechazan el paro biológico en abril y mayo que Mauritania ha logrado imponer para este año en las negociaciones de la comisión de seguimiento del acuerdo pesquero con la UE, según fuentes del sector pesquero comarcal. La patronal, Anacef, está a la espera de recibir confirmación oficial sobre los detalles por parte de la Administración española antes de pronunciarse con más detenimiento sobre las consecuencias de este inesperado giro en las negociaciones bilaterales. Esta suspensión de la actividad se sumaría al consensuado en su momento para los meses de septiembre y octubre.
Amarre como protesta
Los armadores no entienden la razón de este segundo paro, que algunos consideran una «burla». La flota española regresó a puerto hace 73 días, en diciembre del 2007, como protesta para obligar a las Administraciones a forzar una renegociación de las condiciones técnicas del acuerdo relacionadas con la talla del pulpo y con la malla de los aparejos.
Los barcos no han trabajado en estos dos meses y medio, por lo que en el sector español se entiende que el caladero ha descansado más de lo habitual de los últimos años y se debería encontrar en un buen estado. Sencillamente, para este colectivo un paro biológico la próxima primavera no tiene sentido. «La flota lleva 73 días amarrada y no sabemos cuándo podremos volver a faenar. Vemos como una amenaza a nuestras empresas que se pueda decretar algún tipo de paro biológico ahora para este segundo trimestre del año. Sería muy negativo para la flota», precisó un afectado. Para estos armadores, el paro biológico acordado para este primer semestre del año, después de que la flota haya estado parada y por lo tanto, sin percibir ingresos durante casi tres meses, es un «palo tremendo».
Mientras en el sector se califica de «absurdo» el planteamiento aducido por Mauritania, la situación de la flota gallega se agrava cada día que los barcos no trabajan. A los gastos de amarre en los puertos de Las Palmas y Vigo, hay que sumar los problemas derivados del incremento excesivo de los precios del gasoil, que dificulta mucho la rentabilidad de los barcos, mientras los precios del pulpo son bajos.
En el acuerdo alcanzado ayer en la comisión mixta, según informó la agencia EFE, apelando a la Comisión Europea, se acordó también la reducción en un 25% para los cefalopoderos del número de buques y de capturas. Esta última medida no ha pillado por sorpresa al sector, compuesto por 43 buques de esta especialidad, todos menos tres permisos destinados a españoles y sobre todo a gallegos. La flota no considera que esta reducción les afecte puesto que ya desde el año pasado estas licencias ahora cercenadas del acuerdo inicial no se estaban usando. El acuerdo estará en vigor desde el próximo 1 de agosto y se mantendrá hasta el 31 de julio de 2012, según recalcó EFE mencionando un comunicado de la Comisión Europea, en el que se eludió precisar información sobre este polémico paro.