El salón de plenos del Concello de Poio acogió ayer el primer día del levantamiento de actas por las expropiaciones del proyecto de seguridad vial de la PO-308. Esta primera jornada se caracterizó por la normal, salvo por un pequeño incidente que protagonizó la portavoz de los afectados.
Teresa Vidal llamó la atención del alcalde por sus manifestaciones del día anterior, miércoles, en las que este último afirmó que las modificaciones del proyecto asumidas por Política Territorial son mínimas. Luciano Sobral evitó la discusión y se dirigió a su despacho. Sin embargo, no pudo evitar darse la vuelta cuando escuchó la palabra «sinvergüenza», instante en el que se dirigió a la portavoz llamándola «maleducada» y le recriminó que le hubiese insultado, cuando él no se había dirigido a ella en tales términos.
Lo cierto es que los vecinos que ayer acudieron al ayuntamiento, en la mayoría de los casos, asumieron con cierta resignación las expropiaciones previstas. Es el caso de Enrique Sousa, quien indicó que le expropiaban, más o menos, lo que esperaba en A Pinela. «Eu o vexo normal. Agora so falta que sexa unha obra que pague a pena facela».
Sin embargo, otros propietarios se encontraron con sorpresas cuanto menos desagradables. Así, lo reconocía Francisco, al tiempo que criticaba que el proyecto de seguridad vial de la PO-308 se llevase por delante «un galpón de de 252 metros cadrados». «Veria normal que me levasen dos, tres ou catro metros pero que me leven a min, exclusivamente, esos 252 metros... Non sei se é capricho, ou se é que toman a un de tonto».
En su caso, además, está previsto que se le expropien otros diez metros cuadrados de una segunda propiedad, una circunstancia que asume como algo razonable y normal para el proyecto.
En cualquier caso, y al igual que otros vecinos, ya han anunciado su intención de recurrir y luchar por lo que consideran deben ser unas expropiaciones menos abusivas.
Luciano Sobral reconoció que se estaban produciendo alguna que otra sorpresa entre los afectados: «Craro. Xa se irán sabendo as cousas. Esta muller [en relación con la portavoz de los afectados] arreglou o seu problema...». En cualquier caso, al igual que había hecho el día anterior, reiteró que pese a las nuevas modificaciones, que ya se recogen en las actas de las expropiaciones, «segue manténdose o espírito do proxecto».
En este punto, un empleado de la empresa encargada de llevar a cabo el levantamiento de actas resaltó que «la gente reaccionó bien con el cambio de la línea. No hubo problemas».