El promotor del aeródromo de Godos, en Caldas, afirmó en una entrevista en Radio Voz que, aunque no es jurista, considera que «la Xunta está vulnerando la ley» al paralizar un proyecto que supondría un revulsivo económico para el municipio e incluso para la provincia de Pontevedra. Pese a que realizó las obras sin licencia municipal y en suelo rústico de protección agropecuaria, considera que la Consellería de Política Territorial puede legalizar las instalaciones aplicando la Lei do Solo: «Un apartado de la ley dice que en ese suelo se pondrán montar toda clase de deportes al aire libre con las instalaciones necesarias para el desarrollo de su actividad».
José Manuel Campañó pide a los políticos que tomen conciencia de las ventajas que conllevaría la pista para vuelos deportivos de aeronaves ultraligeras, que tiene una longitud de 600 metros aunque ampliables en otros 200. «Parece que los grupos políticos locales están a favor del tema -subraya el empresario-, pero ahora mismo estamos pendientes de la Xunta, que es quien tiene la última palabra».
Centró sus críticas en el director xeral de Urbanismo, Ramón Lueje, que fue quien firmó la resolución que obliga al promotor a reponer los terrenos a su estado inicial. Algo que por el momento no hizo y que le supuso la imposición de multas coercitivas: «Creo que el director xeral de Urbanismo no toma conciencia del tema, no sé si está informado o lo tienen mal informado».
Campañó Luna apunta que si la situación actual, con la pista precintada desde el 19 de julio por un decreto de la alcaldía, se prolonga en el tiempo, sí restituirá los terrenos. «No estoy dispuesto a pagar multas por una cosa que considero que no es un delito. Si me decido a reponer los terrenos, quien pierde es la sociedad y la provincia, porque yo soy socio de un club de Lugo y aquí estamos todos en Portugal». El empresario y ex concejal del PP deja claro en sus declaraciones a Radio Voz que, si llega el caso, tan pronto como reponga los terrenos del aeródromo aterrizará con su avioneta en la zona: «Aviación Civil dice que podemos aterrizar en cualquier finca con permiso del propietario. Nunca quise hacer un campo para mí, quería una instalación pública, pero saco los hangares y la tierra y aterrizo allí».
Sin embargo, el promotor todavía confía en poder sacar adelante el proyecto, que recientemente redefinió como un complejo lúdico-deportivo con pistas de tenis, pistas de karting y de quads y un embarcadero para el club de piragüismo. «Eso se podría hacer en el futuro, cuando la parcelaria nos adjudique el resto de terrenos». La inversión inicial del proyecto era de un millón de euros.