Derriban viejos edificios del solar del complejo de A Parda

E.L.

PONTEVEDRA

La junta de Gobierno del Concello dio ayer luz verde a la demolición de las antiguas edificaciones de Renfe existentes en los terrenos donde se van a construir el centro lúdico deportivo de A Parda.

Las obras de demolición será efectuadas por la empresa Sercoysa, con un coste de 26.500 euros, y lo que se aprobó ayer fue el plan de seguridad de dichas obras.

La portavoz municipal, Anxos Riveiro, explicó que con esta actuación el Concello da por cumplidos todos sus compromisos incluidos en el convenio con la Consellería de Cultura en relación con la puesta a disposición de los terrenos para poder llevar a cabo el centro lúdico deportivo.

Se trata de una superficie de un total de 33.000 metros cuadrados, situados entre la estación del ferrocarril y los Juzgados de A Parda, obtenidos por el Concello mediante acuerdo con el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF).

Dichos terrenos fueron valorados por ambas administraciones en 700.000 euros, haciéndose cargo ADIF de las indemnizaciones que, en su caso, se pudieran producir como consecuencia de la existencia de cargas y gravámenes, como por ejemplo la reclamación de reversión de antiguos propietarios de una parte de los terrenos.

Entre las edificaciones a derribar figura una nave y una casa abandonada propiedad de la compañía ferroviaria, que ocuparon durante años empleados de Renfe. La familia de uno de ellos, ya jubilado, mantuvo un pleito con la empresa y fue desahuciada en su momento por sentencia judicial y sin derecho a compensaciones. Este ex trabajador alegó que la compañía les había concedido el disfrute de la vivienda de por vida y reclamaba una casa alternativa.

La Consellería de Cultura y Deportes, que dirige la nacionalista Ánxela Bugallo, pretende sacar a concurso las obras del centro lúdico deportivo de a parda antes de final de año, con un presupuesto de 2,7 millones.

El proyecto redactado por los arquitectos Jesús Irisarri y Guadalupe Piñera fue recientemente modificado para dejar espacio a un futuro pabellón de competición y otro anexo de gimnasia deportiva.

Será un complejo e uso familiar con dos piscinas al aire libre, áreas de juegos de agua para los niños,, un gimnasio multiusos, playas de hierba y de entarimado de madera para tomar el solar, así como una pista polivalente para distinto deportes y juegos.

El acceso, tanto rodado como peatonal, será a través del viario existente por el sur, desde la calle Orero Pedrayo, al tiempo que deja liberados terrenos para un futuro crecimiento del complejo y una banda de servicios capaz de acoger el día de mañana un nuevo vial de doble sentido.