Análisis | Una obra con polémica El Concello de O Grove reclama un tramo propio de autovía para hacer frente a un tráfico cada vez más denso e intenso
05 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?ejorar la fluidez y, sobre todo, la seguridad de la circulación. Éstos son dos objetivos que se sitúan en el origen de la reclamación que, desde hace ya bastantes años, plantea el Concello de O Grove a la Xunta. La villa meca pide lo mismo que a Sanxenxo se le ha concedido: el desdoblamiento de la cada vez más saturada vía rápida de O Salnés. ?l proyecto anterior La historia de la vía rápida de O Salnés se inició en 1994. Su función se orientó hacia la conexión de Sanxenxo con la autopista, no hacia la vertebración de la comarca. A finales del año pasado, la Xunta de Galicia licitó y adjudicó su desdoblamiento y su conversión final en autovía. Pero el proyecto no incluía todos los tramos. Los 44,5 millones de euros presupuestados se invertirán en los 17 kilómetros que unen Sanxenxo con la AP-9. Para los ramales de O Grove y de Vilagarcía, un nudo que cruzan 40.000 vehículos diarios, no habrá en principio nada de nada. ?n atolladero de tráfico La anterior Xunta argumentó que la prioridad en el desdoblamiento iba pareja a la intensidad de tráfico. Sin embargo, O Grove sufre una situación muy semejante a la de Sanxenxo. La vía rápida de O Salnés registra una intensidad diaria de circulación, en agosto, de 24.000 vehículos, que cae a poco más de 7.000 durante el invierno. Pues bien, la intensidad media que soporta el enlace grovense ronda, precisamente, los 7.000 automóviles diarios. Un dato que parece suficiente como para equipararlo con el de Sanxenxo. ?edidas de seguridad Un estudio de Política Territorial demuestra que la mitad de los usuarios de la vía rápida rebasan su límite de velocidad máxima, estipulado en 100 kilómetros por hora. Lo que pasa en O Grove no es una excepción. En Barbanza han optado por instalar carteles contundentes que, al menos por ahora, parecen haber disuadido a los conductores de pisar el acelerador. Pero también se ha aplicado asfalto rugoso a los tramos de mayor riesgo. El ejemplo aún no se ha seguido en O Salnés.