Clases en el firmamento

Ramón Satoló PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

Reportaje | Pontejazz Curso de jazz en el antiguo Conservatorio. Alumnos de música tienen el privilegio de disfrutar de los consejos de reconocidos jazzistas hasta el próximo viernes

19 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

?Les gusta escribir? ¿Se imaginan poder recibir clases de creatividad literaria de escritores reconocidos como Juan Rulfo, Julio Cortázar o Charles Bukowski? Pues algo parecido es lo que están disfrutando los músicos de jazz anotados en el Workshop (curso de formación) que se celebra en el antiguo Conservatorio de la ciudad. Las celebridades invitadas a impartir las clases son tres de los músicos más destacados de Nueva York: Jonathan Kreisberg (guitarra), Jaleel Shaw (saxo alto) y Donald Edwards (batería). Situados en un pequeño auditorio, los tres intérpretes estadounidenses ofrecieron una clase magistral (que se prolongará hasta el viernes) a una treintena de jóvenes promesas. Uno de los consejos que dio el guitarrista Kreisberg fue el siguiente: «Hay gente de ahora que suena como otros grandes, pero nunca podrán igualarles. Hay que tratar de ser uno mismo y no copiar a los genios». Las preguntas de los alunmos se sucedían. Shaw habló de la importancia «de conocer toda la tradición del jazz para a partir de ella poder evolucionar». Con una sentencia que se podía extrapolar al arte contemporáneo, en el que el creador decide qué es arte, Shaw criticó al llamado free-jazz (jazz experimental marcado por la improvisación) «tras el que se esconde gente sin conocimientos musicales» aunque, como es obvio, exculpó de todo mal al inmenso Ornette Colleman. Y tras la charla llegó la música. Los primeros en tocar fueron los alumnos: fuerte preparación teórica oculta por un manto de timidez. Kreisberg les animaba a soltarse, a mostrar desparpajo, pasión. Luego les tocó el turno a los mayores: estruendo de lujuria emocional. Brazos erizados. Jazz.