HEMEROTECA El ministro Juan José Rosón inicia conversaciones con la rama política de ETA

Carlos Fernández A CORUÑA

PONTEVEDRA

SUCEDIÓ EN 1980

11 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Aunque algunos historiadores de la transición consideran a Rodolfo Martín Villa el mejor ministro del Interior de la época, lo cierto es que la mayoría consideran que fue Juan José Rosón. Nombrado por Adolfo Suárez en el cambio de Gobierno de primeros de mayo de 1980, fue inicialmente mal visto, sobre todo debido a su pasado político, pues ocupó destacados puestos en el SEU. Sin embargo, pronto dieron marcha atrás en sus opiniones, pues el lucense agarró el toro por los cuernos y con la ayuda del diputado Juan María Bandrés inició conversaciones, secretas obviamente, con ETA político militar, con el objetivo de convencer a sus dirigentes para que se integrasen en la democracia a cambio de un generoso perdón. Al final, Rosón consiguió su propósito y estos dirigentes, autores de secuestros y muertes importantes, acabaron abandonando las armas y se integraron en Euskadiko Esquerra, partido político que hoy está integrado en el Partido Socialista Vasco. Mario Onaindía, ex militante de ETA condenado a muerte en el proceso de Burgos de 1970, cuenta en sus memorias la habilidad, el buen talante y la nobleza de Rosón en estas conversaciones y en otros episodios de la transición política. El único pero que le ponía era que fumaba a discreción, tanto que una vez cuando Onaindía entró en el despacho oficial de Rosón le dio la impresión de que lo hacía en un garito portuario sin ventilación.