«Los magos guardamos siempre un as en la manga»

María Conde PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

Entrevista | Murphy Al ilusionista le entusiasma la magia interactiva, que implica al público: «Necesito el escenario para vivir». Y mejor, si el aforo es infantil. «Son los más exigentes, pero disfruto más»

25 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

?l asturiano David Rodríguez toma su nombre artístico de la famosa Ley de Murphy, esa que dice que si algo puede salir mal, saldrá. «Me pareció muy curioso -explica el ilusionista-, tratándose de magia, porque supuestamente en este campo no puede fallar nada. Elegí el nombre por buscar algo extraño, distinto y llamativo. Suena muy bien y me gustaba Murphy». -¿Y le ha fallado algo alguna vez? -Bueno, nosotros jugamos con ventaja porque el público no sabe lo que vamos a hacer. Entonces tenemos la posibilidad de que si en una rutina hay algún paso que nos sale mal, pues la gente no lo nota. Hay que tener preparado un plan b. La famosa frase de que guardamos siempre un as en la manga es cierta. -Ha estado varias temporadas en el programa Club Megatrix ¿Cómo es el público infantil, el más exigente o el más agradecido? -Son muy exigentes, trabajar con niños es muy difícil. Pero me gusta mucho porque aprendo un montón de cosas con ellos. La inocencia de un niño es fantástica y además me gusta jugar con el contacto del público; se saca mucho provecho. Más agradecidos creo que son los adultos, porque valoran un poco más el trabajo a la sombra, que es lo menos apreciado de la magia. Lo que se ve es el resultado final, cuando te subes al escenario y entretienes al público. Y quizá pocos piensan en todas las horas de ensayo fuera del escenario. -Hablando de niños, ¿le han pillado el truco alguna vez? -No, pero consejos me han dado muchos. Cuando estaba en el Club Megatrix, me enviaban muchas cartas pidiendo cosas a veces disparatadas, como que sacara un conejo de un brik, todo muy curioso. También suelen decirte siempre cuando haces un juego: Ese ya me lo sé..., cuando resulta que juegos de cartas hay miles. -Usted ha tenido suerte, pero otros magos critican que la televisión no presta toda la atención que debiera al género. -La verdad es que está un poquito de capa caída la magia en televisión porque ahora lo que demanda supuestamente el público es otro tipo de programas. Creo que sí tendría cabida, pero nos están acostumbrando a una serie de espacios en que desafortunadamente no hay sitio ni para la magia ni para otras artes escénicas, por ejemplo el humor. Ya no se llevan las revistas, los espectáculos... Creo que es cuestión de tiempo, todo es como una bola y vuelve al principio. De todas maneras estamos intentándolo. Algunos compañeros y yo hemos presentado un proyecto para un programa de magia y creo que va a arrancar, pero poquito a poco. Ya está todo plasmado sobre un papel y lo que hay que hacer ahora es plasmarlo en pantalla. -¿Cuál es su número favorito? -Me gusta tocar de todo un poco, manipulación de cartas, escapismo, números musicales. Quizá mis preferidos son aquellos interactivos, como los de cartas, que implican contacto directo con el público y que éste sea partícipe de lo que sucede en todo momento. -¿Está cubierta la formación de los magos en España? -Desafortunadamente cada uno va por su cuenta. No hay una escuela o universidad donde te den un título. En Madrid está la escuela de Ana Tamariz, hija de Juan Tamariz, que es de iniciación. Pero el paso de decir: Voy a dedicarme profesionalmente a esto tiene que salir del interior de cada uno. Y se arriesga mucho. Equivale a dejar todo por esto, porque es muy difícil compaginarlo con otro trabajo.