El cronómetro | Fernando de la Fuente El geólogo recuerda que a la hora de solicitar el permiso de investigación le puso Tracia al proyecto porque Caldas le sonó «a romano» y porque así se llamaba una perra que tuvo
22 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?esde que el grupo minero irlandés Ormonde difundió hace unos días los esperanzadores resultados de las primeras muestras de roca del proyecto Tracia, Fernando de la Fuente vive pegado al teléfono. El director de la consultora granadina que acomete los trabajos en la parroquia de San Clemente (Caldas) atiende con una paciencia inagotable a medios de comunicación y curiosos. -¿Por qué se difunde ahora la noticia si el proyecto está en su fase inicial y puede durar una década? -Ormonde es una empresa que cotiza en bolsa en Irlanda y tiene obligación de dar a conocer los resultados de sus proyectos mineros a los accionistas, que para eso invierten. Supongo que el resto lo hizo Internet y las agencias. -¿Que existan altos niveles de oro en las muestras garantiza que hay yacimientos? -De momento es algo normal por el tipo de muestra que se ha cogido, de muy poco volumen y de sitios donde sospechamos que hay mineralización. No garantiza que existan yacimientos, sí que hay oro. Todavía es muy pronto para saber cuánto, si es rentable o si se puede extraer. -¿Cómo llega Ormonde a Caldas? -Es una historia muy larga. En el año 90 trabajaba en otra empresa en Asturias, también investigando oro, en una zona que es hoy es una mina de este metal. Como ahora, salió una publicación y apareció un montón de gente diciendo «tengo oro». Entre ellos, una persona de Galicia con un par de muestras que ya se habían analizado y que tenían oro. Estuve cuatro años en Portugal y tres en África, y cuando volví me acordé de aquellas dos muestras. Tenía un acuerdo con Ormonde para buscarle proyectos de oro en España y Portugal. Y antes de ofrecérselo, visité la zona y cogí alguna muestra más. Hablé con ellos y solicitamos el permiso de investigación a la Xunta. -¿Por qué arrancó en San Clemente? -En diciembre del 2003 empezamos haciendo una selección de los casi 33 kilómetros cuadrados del permiso. Con una técnica que se llama geoquímica del suelo hemos seleccionado las zonas que tienen más posibilidades. Por eso estamos en San Clemente, las demás localidades no las hemos mirado todavía. Alguno de los alcaldes se ha molestado porque no le hemos dicho nada, pero el único concello en el que estamos trabajando es en el de Caldas. -¿Cómo recibió el entorno su presencia? -Fundamentalmente con curiosidad. Llevamos muchos años en esto y no nos ponemos a dar martillazos por el monte porque la gente se mosquea. Al principio, no conviene que se levante una expectación tremenda y le dices al paisano que estás analizando el terreno, pero sin citar el oro. Cuando la cosa va a más y tienes que coger gente local para que trabaje contigo ya se descubre. -¿Es fácil conseguir el permiso del propietario? -En esta fase sí, porque el terreno no sufre alteraciones. Hablamos con el alcalde y las comunidades de montes, aunque el permiso de Industria garantiza la actuación. -¿Qué avances aportarán los sondeos de reconocimiento de final de año? -Después de las muestras de roca que han causado toda esta revolución, empezaremos a dimensionar lo encontrado con el sondeo, que implica perforar. Están programados para octubre. Su duración dependerá de los resultados. Podemos hacer cuatro y si no hay oro, nos vamos. Los primeros serán muy espaciados. Una segunda fase son sondeos de limitación de zonas y una tercera, de evaluación. -¿De cuántos metros de sondeos hablamos? -No es extraño que se puedan hacer 70.000 metros.