Crónica | Inauguración castrense de una competición internacional El Campeonato Mundial Militar de Vela congrega en Marín a las delegaciones de 19 países de cuatro continentes
28 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?na demostración con helicópteros hizo ayer las delicias de unos quinientos niños que asistieron como público a la inauguración del 38º Campeonato Mundial Militar de Vela en la Escuela Naval de Marín. Fue lo más llamativo de una jornada que comenzó con niebla cerrada y que amenazó con llover varias veces. Finalmente casi todo transcurrió como estaba programado. Sólo hubo que suspender una demostración en el agua con buzos por cuestiones de seguridad. A la hora de los discursos, el director del Campeonato, José Antonio González Carrión, animó a los participantes a mostrar un espíritu deportivo y les deseó «buena mar y vientos propicios», esperando que la meteorología de los próximos días sea mejor. Sorprendió a muchos de los asistentes la alocución en castellano e inglés del presidente de la Xunta, Manuel Fraga, que recordó sus días de embajador en el Reino Unido. La inclemencia meteorológica pesará cual espada de Damocles en la realización de este campeonato mundial, que se prolongará hasta el día 5. Están programadas competiciones durante cinco jornadas. El factor del viento y la lluvia se presenta complicado, pero el campeonato será válido con un mínimo de tres pruebas celebradas con éxito. La Armada española se ha esmerado para dejar un buen sabor de boca a los participantes. Las pruebas se desarrollarán en snipes fabricados para la ocasión. El ámbito de competición será la ría entre la Escuela Naval y la boya de la roca del Cabezo do Medio, a la altura de Raxó. Todo se coordinará con la Autoridad Portuaria para evitar complicaciones al tráfico habitual. Participantes Diecinueve banderas ondean en la explanada castrense. Las delegaciones -de países tan variados como Pakistán, Argentina, Finlandia o Canadá- desfilaron ayer ante los asistentes, siendo la española la que levantó más pasiones entre un público infantil entregado. Están ausentes los ganadores de la última edición, los ucranianos, y Sudáfrica acude como observador. El comité organizador cree que España puede aspirar a algunas medallas. Curiosamente, sus dos regatistas, Bartolomé Deudero Company y Juan Company Cros son alférez del Ejército del Aire. Desde la delegación española se señaló que fueron los mejores en una selección previa realizada entre los equipos de los tres ejércitos. El jefe de misión es el coronel Cañas Muche y el entrenador el capitán de corbeta Adolfo Martín.