Meijón espera que a final año de esté disponible el terreno para el aparcamiento del bus escolar El precio de la parcela ronda los 108.000 euros y la Xunta asumirá la urbanización
01 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.El grave problema de seguridad vial que viene arrastrando el colegio público de Campañó podría quedar resuelto a mediados del próximo curso escolar. El concejal de Educación, Guillermo Meijón, confirmó ayer el inicio de los trámites para la compra de una finca anexa que permitirá el acceso al centro de los autobuses escolares para dejar y recoger a los alumnos. Con esta solución los niños se librarán por fin del peligroso arcén de la carretera de Vilagarcía donde hasta ahora tenía el bus su parada, quedando expuestos al intenso tráfico que circula por este vial en los doscientos metros que debían recorrer a pie para llegar hasta el colegio. La construcción de una parada de autobús segura para evitar a sus hijos este vía crucis ha sido insistentemente demandada por la asociación de padres al Concello y a la Xunta como administraciones competentes, que durante muchos meses se pasaron la pelota en la resolución del problema hasta que el socialista Guillermo Meijón asumió la concejalía de Educación. Descartadas otras opciones, el edil señaló que la compra de la parcela anexa para que los autobuses puedan entrar en el recinto escolar es la mejor solución posible desde el punto de vista educativo y de la seguridad de los niños y confía en que las negociaciones iniciadas con los propietarios del terreno fructifiquen lo antes posible. La finca que se pretende adquirir mide unos 2.000 metros cuadrados y Guillermo Meijón evitó hablar de precio, aunque su coste podría rondar los 108.000 euros. En caso de que el Ayuntamiento llegue a un acuerdo con los propietarios, la Consellería de Educación correría con los gastos de urbanización de la parcela para incorporarla al recinto escolar y habilitar el aparcamiento de autobuses. Además, el colegio vería así aumentado el actual área de recreo y se podría legalizar el cierre del pabellón deportivo, que actualmente supera los límites de la finca del centro educativo. El Concello espera contar también con la colaboración de la Consellería de Política Territorial para ensanchar el camino de acceso al colegio desde la carretera de Vilagarcía, así como para habilitar sobre este vial un paso peatonal elevado para los niños que van andando al centro. Si no surgen complicaciones en la negociación con los propietarios, Guillermo Meijón espera que antes de final de año pueda quedar resuelta la compra de la parcela para que la Consellería de Educación acometa las obras de urbanización y el colegio disponga de la parada de autobuses en el segundo trimestre del próximo curso.