Praza da Ferrería Los vecinos de Santa María organizaron ayer un torneo de ajedrez que reunió a maestros de la talla de Alejandro Hoffman y en el que participaron miembros de la ONCE
15 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Este año, para promocionar el ajedrez, los vecinos de Santa María y la escuela de este juego-deporte de Pontevedra reunieron en O Campillo a grandes maestros, para celebrar un torneo en el que participaron jugadores de la ONCE. Todo aquel que quiso enfrentarse a profesionales internacionales de la talla del argentino Alejandro Hoffman, los cubanos Luis Manuel Perez y Humberto Pecoreli, el uruguayo Daniel Rivera o el subcampeón gallego de este año Pablo García tuvo su oportunidad. Más gigantes De lo que se trataba, según comentó una de las vecinas de Santa María, «es de promocionar el ajedrez en nuestra localidad». Para ello además de habilitar 25 puestos para que la gente se exprimiera los sesos frente a los gigantes, se instaló un tablero de ajedrez de gran tamaño, para dejar claro que se estaban celebrando partidas de ajedrez. El sistema del juego era muy sencillo: jaque mate y turno para el siguiente. No se trataba ni de ganar, ni de perder. Simplemente, de divertirse y enfrentarse en directo a grandes jugadores. El ambiente en las mesas era de todas las edades. Pequeños y veteranos. Profesionales y noveles. José Alejandro Guaza, que a sus 8 años es ya campeón gallego de su categoría, se vio las caras con Pablo García Castro, al igual, que el veterano Manuel Sío, quien, como apuntó una de las vecinas de este barrio, «es un buen ejemplo para los niños y para todos», o la adolescente Elva González Costas, que con 16 años es campeona gallega absoluta, segunda de su categoría. La joven comentó que la iniciativa «está muy bien» y animó a las chicas a aficionarse a este deporte, ya que como apuntilló, «somos muy pocas y es una pena». En cuanto a los invidentes, no dudaron a la hora de elegir contrincante. Alejandro Hoffman fue su opción. El maestro se tuvo que enfrentar a Ramón Escudeiro, tercero en el campeonato de España sub-20 para ciegos. Y además... Jaque pastor, jaque mate, enroques... no fue lo único que se escuchó en la mañana de ayer en O Campillo. De forma simultánea al torneo de ajedrez se celebró una romería popular al ritmo de gaitas con puestos de comida y bebida tradicional gallega como las rosquillas de azúcar, el albariño de las Rías Baixas o el queso de Arzúa. Por otro lado, mientras tanto, en la basílica pontevedresa jóvenes de la localidad celebraban su primera comunión y en la Alameda comenzaba el tradicional maratón que siempre tiene lugar en esta jornada. En la semana grande, el parque de O Campillo ha pasado de ser el campo de batalla de los días de peñas a un espacio de juegos y romerías. Eso sí, siempre para la diversión.