El BNG y PSOE no consiguieron ponerse de acuerdo en los principios de funcionamiento Las conversaciones quedan aparcadas sine die para después de la sesión de investidura
12 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Después de tres reuniones públicas y otras de carácter reservado, el BNG y el PSOE no consiguieron ayer llegar a un acuerdo básico para gobernar juntos el Concello de Pontevedra durante los próximos cuatro años. Los socialistas abandonaron la mesa de negociación ante la imposibilidad de conciliar posturas sobre los principios de funcionamiento de la coalición planteados por cada uno de los grupos y las conversaciones quedaron suspendidas sine die hasta después de la sesión de investidura que se celebrará mañana. La formación que lidera Teresa Casal exigió el compromiso general de «actuación conjunta» de un gobierno cohesionado, de manera que «todos los temas saldrán de la comisión de gobierno por consenso, y si no se alcanza dicho consenso, se tratarán todas las veces que sea preciso o no se llevarán adelante». Por su parte, el equipo de Fernández Lores defendió la «autonomía de cada partido» para gobernar con su programa en las áreas de responsabilidad que detente, sin interferencias del otro; el principio de solidaridad presupuestaria de gastos e ingresos partiendo de la situación actual, y la cohesión de las dos fuerzas con «proyectos diferenciados e independencia de acción». Ambos grupos consideraron inceptables sus respectivos planteamientos a este respecto, sin llegar a entrar en el reparto de concejalías. Teresa Casal rechazó de plano los compartimentos estancos y criticó la intransigencia del BNG al considerar «innegociable» la posibilidad de consensuar los proyectos importantes para la ciudad sobre un acuerdo programático conjunto. Asimismo, consideró inasumible la proporcionalidad presupuestaria planteada por el Bloque partiendo de la situación actual, en detrimento de las áreas sociales menos dotadas que asumirían los socialistas. Por su parte, Fernández Lores acusó al PSOE de «querer gañar na negociación o que non gañou nas urnas«. Afirmó que su pretensión es «revisar o quer xa está feito nos últimos catro anos e impoñer o seu programa». Desde el punto de vista del Bloque, el mecanismo de funcionamiento de la coalición que planteó Casal supondría «a paralización da actividade municipal» y afirmó que para los nacionalistas todo es negociable menos el principio de autonomía de cada partido para gestionar las áreas que detente. Ninguna de las dos fuerzas quiere hablar de ruptura y ambas mantienen su voluntad de llegar a un acuerdo más adelante, pero lo cierto es que a día de hoy las conservaciones están rotas.